Por fin el Ministerio de Sanidad “da su brazo a torcer” y autoriza al gobierno regional de Madrid a que los farmacéuticos puedan realizar los test de antígenos, tal y como solicitó hace semanas la presidenta Díaz Ayuso. Ha costado trabajo vencer la resistencia del Ministerio, pero bienvenida sea esta autorización que sin duda alguna ayudará a que se mejoren los “cribados masivos poblacionales” en las zonas de alta incidencia acumulada de COVID-19, con la suma de las oficinas de farmacia a la estrategia de detección precoz de la enfermedad, algo que debería servir de ejemplo para el resto de las comunidades autónomas.
La autorización nace del consenso del protocolo de seguridad presentado por la Consejería de Sanidad y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, lo que supone una garantía para todos los ciudadanos. La participación de las Oficinas de Farmacia será totalmente voluntaria y contarán con circuitos de seguridad y con profesionales debidamente entrenados y acreditados oficialmente en la realización de los test de antígenos, que se harán a las personas que no muestren ningún tipo de síntoma de COVID-19 y siempre de acuerdo con la planificación que en cada momento establezca la Consejería de Sanidad.
Cuando la presidenta solicitó la autorización al Ministerio de Sanidad, lo hizo basándose en la necesidad del apoyo de los farmacéuticos para mejorar el diagnóstico precoz, porque Madrid pasaba por una situación de alta incidencia acumulada, algo que sigue sucediendo ahora a pesar de las mejoras de los últimos días, porque ronda los 209 casos por 100.000 habitantes, lo que supera el baremo establecido por el Ministerio, que lo estableció entre los 150-200 casos.
¿Seguirá siendo necesaria ahora la ayuda de los farmacéuticos? En mi modesta opinión por supuesto que es fundamental e imprescindible si realmente queremos conseguir mejorar el diagnostico precoz de la enfermedad, la gran asignatura pendiente en todo el mundo. Nuestros políticos llevan más de un mes recordándonos que deberíamos llegar a los 25-50 casos por 100.000 ciudadanos en Navidades, y ese momento ideal está muy lejos de la realidad, además de que puede empeorar mucho más tras la más que posible relajación de los ciudadanos durante las Navidades. Pero creo que es necesario aclarar algunas dudas que cada vez surgen con más frecuencia entre la población:
Confío en que no se confunda esta autorización de apoyo al diagnostico precoz de los farmacéuticos a través del los “test de antígenos”, con la venta también aprobada de los “test de anticuerpos” que no son pruebas diagnosticas y que pueden crear una “falsa sensación de seguridad” entre la población. En este caso no se trata de autorizar a las farmacias a que realicen de forma indiscriminada los test de antígenos a los ciudadanos, sino que se deben acoger a las instrucciones de la Consejería de Sanidad en cada momento y en cada municipio.