Siete personas resultaron heridas de diversa gravedad
MDO/E.P. | Viernes 30 de noviembre de 2007
Los vecinos de la calle de Sánchez Morate de Getafe creen que el incendio de la madrugada de este viernes pudo ser provocado porque la mujer de la familia que residía en el piso en el que se originó el fuego, mostró a algunos de los desalojados reunidos en la calle mientras los bomberos extinguían las llamas, una nota en la que les amenazaban, y que según su versión, les habían metido en casa por debajo de la puerta.
Durante el siniestro resultaron heridas de gravedad dos personas por quemaduras e inhalación de humo y otras cinco sufrieron lesiones de carácter leve. La policía trabajaba esta mañana en el interior de la casa para determinar el punto de origen de las llamas y recogía las declaraciones de los vecinos, aunque la mayoría de ellos no conocía al matrimonioque residía en la vivienda, junto con sus dos hijos, puesto que llevaban apenas dos o tres meses como inquilinos. Los vecinos relataron además que la nota está ya en poder de los agentes. En este sentido, fuentes policiales confirmaron que "se ha abierto una investigación".
Durante la mañana, Juan y Purificación, un matrimonio que tiene su casa situada justo al lado de donde se originó el incendio, volvían a ocupar su vivienda. Juan confesó haber pasado "mucho miedo" cuando pasadas las 3:30 horas les despertaron los gritos y el intenso humo que se filtraba a través de la puerta principal y de la terraza.
Ellos pudieron salir de su casa por un patio interior que comunica su cocina con la de una vecina, que les ayudó a cruzar. Esto les evitó resultar intoxicados como sí les sucedió a otros residentes, como José y Misi, que viven en la cuarta planta. Ellos y su hijo, al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo, cometieron "la imprudencia" de salir corriendo y bajar por las escaleras, a pesar de la gran cantidad de humo que llenaba el portal y de la oscuridad casi total. "Nos colocamos toallas mojadas en la cabeza y bajamos por las escaleras", afirmó arrepentido José, consciente ahora del riesgo que corrieron de asfixiarse por el camino.
Luego fueron atendidos en el hospital de campaña del SUMMA, donde recibieron oxígeno y se recuperaron rápidamente. Al volver a su casa, pudieron comprobar que en el interior no se habían producido daños materiales pero que todo había quedado lleno de pavesas. Misi espera que el seguro se ocupe de limpiar.
Por último, un inquilino de la segunda planta que acababa de recoger unos cuantos objetos personales de su vivienda explicó que tanto él como su mujer y sus dos hijos se habían trasladado al domicilio de su suegra ante el mal estado en que había quedado el inmueble.
Cuando se percataron del incendio, él se ocupó de poner a salvo a sus dos hijos y a su mujer enferma, y como consecuencia de ello resultó intoxicado.
Durante el incendio, los bomberos rescataron a un total de quince personas que pedían ayuda en ventanas y terrazas, mientras que el resto de vecinos del edificio fue confinado en sus casas, a la espera de que los efectivos controlaran el fuego, debido a la gran cantidad de humo que había, especialmente en el hueco de la escalera.