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La situación actual de las escorts y las casas de citas en Madrid

MDO | Martes 06 de octubre de 2020
La crisis del coronavirus afecta a todas las esferas de la sociedad, y el mundo de la prostitución se muestra particularmente vulnerable. Mientras unas ciudades cierran este tipo de negocios y otras deciden no hacerlo, lo cierto es que estamos hablando del pan de cada día de muchas mujeres.

Algunas chicas de una conocida casa de Citas en Madrid nos comentan que ellas no han notado mucha bajada en su clientela y que siguen protocolos que incluyen medidas de higiene, antes y después, así como lo que llaman "posturas anticovid", que evitan el contacto cara a cara.

Sin embargo, nos confiesan que conocen casos de escorts extranjeras que se han visto atrapadas por el confinamiento y la mala situación económica, sin poder volver a sus países y sin apenas trabajo por aquí.

"Las putas en Valencia lo tienen un poco mejor", nos dice Helen. "Allí siempre hay movimiento y el virus no ha sido tan malo como aquí. El trabajo de escort en Madrid tiene sus cosas buenas y sus cosas malas".

Una situación compleja para las prostitutas

Con una legislación que no engloba una prostitución reglada y en medio de una pandemia, un gran número de chicas se encuentran totalmente desprotegidas y sin ayudas.

Muchas de estas mujeres viven en los locales de alterne, y algunas ya se han visto en la calle con una mano delante y otra detrás. Como en todos los casos también hay empresarios que se han portado más que bien y han corrido con todos los gastos durante el confinamiento.

Una compañera de Helen nos confirma: "Yo he pasado por varias ciudades y por suerte todo esto me pilló aquí (se refiere al local). Incluso conozco algunas putas en Marbella que están ganando más ahora, porque muchos hombres con dinero se han ido a la costa a teletrabajar. Pero no todo es bonito, también algunas amigas están bastante mal".

Algunas chicas se han ido a la calle

Sin ningún tipo de ingresos mínimos y sin solución habitacional, cuando el local se ve obligado a cerrar lo cierto es que el trabajo más antiguo del mundo no desaparece, sino que se traslada a las calles o a pisos privados, lo que no parece, en principio, más saludable.

Si bien algunos locales con terraza y discoteca exterior lo tienen algo mejor, hay otros que no ha podido sostenerse. Nos sorprende la dueña de un local al recibirnos con un termómetro de pistola para medirnos la temperatura antes de dejarnos entrar: "Hay que adaptarse. Los clientes no se lo toman a mal, al contrario, les gusta ver que nos tomamos esto en serio. En mi local siempre se ha usado preservativo, pues igual ahora limpiamos más y ponemos algunas normas".

En definitiva, la situación no parece buena para las casas de citas y las escorts en Madrid, aunque es interesante ver cómo muchos negocios se reinventan y tratan de normalizar lo inevitable, con normas de higiene y medidas de control. Algunas chicas saldrán de esta, como seguro ya han salido de otras, mientras otros locales cerrarán, quizás para siempre.