Según datos regionales, el número de mujeres superaba en 2006 al de los hombres. Así, las féminas madrileñas constituyen el 59,7 por ciento del total de la población madrileña, mientras que los hombres representan el 40,3 por ciento. Esta diferencia se debe, en su mayor medida, a la mayor longevidad de las mujeres.
Este envejecimiento de la población supone, a juicio del Gobierno regional, del "aumento" en algunos de los recursos dirigidos a los ancianos. Así, los centros de día pasaron en ese año de 2.870 a 3.350 plazas, aumentando en 480 el número de plazas disponibles. Las estancias temporales en residencias ascendieron a 3.080 y se prestaron las ayudas económicas a familiares que atienden en su domicilio a personas mayores en situación de dependencia a 1.949 familias.
Asimismo, se produjo un incremento del 6,1 por ciento en la prestación de la ayuda a domicilio y del 14,4 por ciento en el servicio de la teleasistencia en relación al año anterior. En cuanto al alojamiento alternativo y la atención especializada, la Consejería señaló que aumentaron en 658 las plazas financiadas totalmente en 17 residencias, y en 1.011 las nuevas plazas en 33 residencias financiadas parcialmente.
Además, la Consejería apuntó que en ese mismo año se pusieron en funcionamiento 8 nuevas residencias para mayores dependientes, constituyendo un total de 21. Dichos centros disponen, cada uno de ellos, de 180 plazas residenciales, exceptuando uno con 82 plazas, y de 40 plazas en centros de día.
Por otro lado, el Servicio Regional de Bienestar Social gestiona 74 centros para mayores dependientes y no dependientes. De estos, 25 son residencias para mayores, que cuentan con 6.279 plazas; 18 son centros de día, con 515 plazas; y 31 son centros de mayores, con 288.189 socios.
Finalmente, la Comunidad destaca que el 61,05 por ciento de las personas mayores matriculadas en la universidad son mujeres, frente a un 38,95 por ciento que corresponde a hombres.