Este lunes las internas del Centro Penitenciario Madrid VII, situado en la localidad madrileña de Estremera, han logrado hacer las primeras 100 mascarillas que empezaron a confeccionar el pasado jueves.
Según ha informado la Delegación del Gobierno en Madrid trata de mascarillas, no homologadas, fabricadas con poliéster, algodón y una tela de mayor grosor a modo de filtro, que se destinarán a los cerca de 1.200 internos e internas del centro penitenciario.
Por iniciativa propia, 50 internas de los módulos 9 y 10 han decidido, siempre con el visto bueno y el apoyo de la dirección del centro, montar un taller ocupacional para poner su granito de arena en esta crisis.
El centro penitenciario de Madrid VII tiene en la actualidad 4 de los 6 casos positivos por COVID-19 entre internos. También en esta prisión cumplía condena la presa de 78 años, con patologías previas, que falleció el pasado día 20 de marzo en el hospital de Arganda y que dio positivo.
Además, la alcadesa del municipio de Estremera, ha entregado esta mañana 300 mascarillas más elaboradas por las mujeres de la localidad para repartir entre los trabajadores y los internos de la cárcel.
Además de Madrid VII, otros cinco centros penitenciarios, Madrid I, Sevilla I, Córdoba, Huelva y Topas, están cosiendo mascarillas.
Se trata de protecciones no homologadas por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios dada la urgencia de su fabricación, que se van a realizar siguiendo el modelo de la mascarilla quirúrgica.
Estas mascarillas, no homologadas por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, debido a la urgencia de su fabricación, serán de uso individual y reutilizable tras un lavado a alta temperatura.