Opinión

Día 6: la despedida

Esther Ruiz Moya | Domingo 22 de marzo de 2020

Otro día más y el día de hoy muestra la peor cara del virus, del coronavirus, del COVID-19... El día de hoy es la más cruel de las realidades, terriblemente cruel, algo por lo que nadie debería pasar, algo de lo que ninguna familia debería ser privada: de decir adiós.

Todos vivimos estos días con la radio, con la tele, con los periódicos, con las redes... Vemos números, curvas, evolución, casos..., pero de repente la realidad te golpea porque ya no es un número, los contagiados tienen nombres y apellidos y, peor aún, esos nombres y apellidos también pertenecen a los fallecidos.

Y aquí es donde está el auténtico drama. Te dicen que tu madre, tu padre, tu hijo, tu marido, alguien a quien quieres y que forma parte imprescindible de tu vida “ha dado positivo” y es cuando entras en shock. Miedo, incertidumbre, tu mundo se derrumba y lo peor es que ni siquiera le puedes acompañar en el hospital, y además tampoco puedes estar con el resto de tu familia porque tú también puedes estar contagiado y entonces también te tienes que aislar.

Y aún la realidad es peor y te estalla en la cara y en el corazón porque ya no es un positivo... Ahora es un fallecido y este virus se ha empeñado en deshumanizarnos y nos priva de algo que necesitamos desde que el mundo es mundo: la despedida, velar a nuestro ser querido, sentir el cariño de los nuestros, abrazar y que nos abracen...

Nadie estamos preparados para la muerte de uno de los nuestros, pero mucho menos en estas circunstancias. Ahora no te queda otra que aprender a vivir con esa ausencia, pero lo más difícil es interiorizarla, preguntarte una y otra vez que por qué a ti, por qué en tu familia... ¿Cómo asumes un drama así? Un drama imposible de entender porque es imposible entender lo que no tiene explicación. Y vivir el duelo en soledad sin el abrazo de los tuyos... Una tristeza infinita.

Por eso merece la pena pararnos a pensar y no oír víctimas y contagiados como si fueran números parte de “la curva”. No nos deshumanicemos por favor, no conectemos y desconectemos de las noticias como autómatas, sin emociones, porque muchas familias están viviendo el peor de los dramas y quien sabe si mañana nos toque a nosotros...

Valoremos cada día sanos, valoremos acostarnos cada noche y contar a los nuestros y que no nos falte ninguno, valoremos saber que cada día es un día más en nuestra vida y un día menos de esta pesadilla, sin olvidar que cada día cuenta.

Y cuando esto pase, que pasará, no olvidemos todo lo que estamos viviendo, lo terriblemente cruel que se volvió la realidad... Cuando pase esto, que pasará, no olvidemos que no pudimos ni despedir a los nuestros, aprendamos y celebremos cada día estar vivos.