Hacer una mesa de hierro y madera es un proceso sencillo pero que requiere un poco de trabajo y, sobre todo, muchas ganas de que salga perfecta, y para ello os vamos a indicar los pasos que debéis seguir y, sobre todo, os daremos algunos consejos que os pueden ser de mucha ayuda durante el proceso.
Para realizar la estructura y soporte de la mesa, lo que vamos a necesitar son hierros y, a la hora de soldar, aquí puedes ver diferentes soldadores entre los que podrás encontrar el modelo que mejor se adapte a tus necesidades y a los trabajos que realizarás de cara al futuro.
En cuanto al hierro que vamos a utilizar, podemos elegir el que más nos guste, pero en este sentido os recomendamos que sea tubo hueco, ya que así aligeraréis el peso de la mesa y no será tan complicado cambiarla de sitio cuando sea necesario.
En total, vamos a necesitar diez tubos de hierro:
Lo que haremos será utilizar escuadras para soldar dos patas con dos tubos para el ancho de la mesa, formando así un cuadrado o rectángulo.
Repetimos el proceso para las otras dos patas, de manera que los ocho primeros tubos ya estarán dispuestos y soldados entre sí, formando dos rectángulos que quedarán uno a cada lado de la mesa, logrando así un soporte fuerte.
Los dos tubos para el largo, los soldamos a la parte superior de cada uno de estos cuadrados, consiguiendo así crear un único cuerpo que contará con las medidas que elegimos en un principio.
Es importante que ahora procedamos a pintar todo el conjunto con una pintura para metales que lo proteja del óxido, ya que de esta forma no solo evitaremos el deterioro con el paso del tiempo, sino que también lograremos que las patas estén siempre en perfectas condiciones estéticas y funcionales.
Cuando haya secado, realizaremos cuatro taladros que atraviesen los dos tubos que unen las patas, los cuales servirán para unir patas y tablero en el siguiente paso.
Para evitar dañar la mesa y el suelo sobre el que se coloque, puede ser interesante añadir cuatro patitas de protección en la parte inferior de las patas, las cuales pueden ser de tipo adhesivo o atornilladas, lo que más nos interese, o incluso, puede ser una buena opción aprovechar para poner ruedas y así aislar el conjunto del suelo y maximizar la movilidad.
Como podéis ver, el secreto a la hora de hacer una mesa de hierro y madera está en disponer de los materiales y herramientas necesarios, así como también es importante que le pongamos ganas e ilusión, ya que solo así conseguiremos la máxima perfección para nuestro nuevo mueble que nos acompañará un montón de años.