La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) ha querido que en el 2019 los emoticonos y emojis ocupen el lugar de su palabra del año. "Porque han llegado para quedarse, porque todos los empleamos con naturalidad en las conversaciones más espontáneas del día a día, porque conviven en armonía integrados en nuestra lengua y porque el español no debe temerle nunca al progreso", explican Judith González Ferrán, miembro de la Fundéu BBVA.
Los emoticonos y los emojis competían con una lista de doce candidatas que cumplían varios requisitos. Por un lado, que sean términos que hayan estado, en mayor o menor medida, presentes en el debate social y en los medios de comunicación. Por otro, que, por su formación, significado o dudas de uso, ofrezcan interés desde el punto de vista lingüístico y hayan sido, por tanto, objeto de alguna de las recomendaciones que ha publicado diariamente la Fundéu BBVA durante el año.
Con estos criterios, la Fundación eligió a estas doce candidatas de este año:
El coordinador general de la Fundéu BBVA, Javier Lascuráin, explicó que, en la selección de estas candidatas, el equipo de la Fundación «valora el interés lingüístico, la presencia en los medios y la trascendencia de los fenómenos en los que aparecen esas voces». De ese modo «surge una especie de dibujo del año tal y como lo hemos visto y vivido nosotros, atentos como estamos cada día a los términos que emplean los medios para contar la actualidad».
Esta es la séptima ocasión en la que la Fundación, promovida por la Agencia Efe y BBVA, ha elegido, de entre los más de 250 términos a los que ha dedicado algunas de sus recomendaciones diarias sobre el uso del idioma, su palabra del año. La primera de ellas fue, en el 2013, escrache, a la que siguieron selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017) y microplástico (2018).