Eso sí, ha insistido en su apuesta, ya que aunque aún no se ha contabilizado cuánta rebaja de la contaminación supondrá ni de cuántos coches más entrarán a la Zona de Bajas Emisiones, se ha mostrado convencido de que rebajará la contaminación “al sacar vehículos de otras zonas de la ciudad”. En este punto, cabe recordar que para llevarlo a cabo se debe aprobar la modificación de la Ordenanza de Movilidad en el Pleno, para lo que es necesario una mayoría absoluta que ya depende exclusivamente -por el rechazo de Más Madrid y PSOE- de Ciudadanos y Vox.
Preguntado por si ve seguro el apoyo de los naranjas, ha asegurado que los de Begoña Villacís están “comprometidos” con el equipo de Gobierno en la “mejora de la calidad del aire y en la reducción de la contaminación” y que, además, en su propio pacto se reflejó que flexibilizarían el acceso al centro. Con todo, el delegado se ha mostrado confiado de que su plan es “más ambicioso y más global” que el de la exalcaldesa Manuela Carmena y ha celebrado que, según él, la oposición solo discuta la entrada de vehículos C y que apoye, de forma unánime, otras medidas como la de restringir los coches sin etiqueta desde 2021.
Sin embargo, no piensa lo mismo su predecesora, Inés Sabanés, que también ha asistido a la reunión. En sus declaraciones a los medios ha alertado de que, “salvo en algunas medidas” en las que puedan estar de acuerdo, hay “cuatro o cinco que son claramente regresivas”, algo peligroso en un momento en el que Bruselas ya ha iniciado un proceso sancionador: “Ya no vale con informar, sino que hay que tomar las mejores medidas”.
Como ejemplo, la edil de Más Madrid ha criticado que las ideas como dar subvenciones a los coches C, el incremento de las plazas de rotación frente a las de residente o el abaratamiento de los aparcamientos y de las multas van a aumentar la contaminación porque son “menos exigentes”. “Bajo ningún concepto se va a cumplir la reducción del 23 por ciento de contaminación que pretendimos con el Plan A de Calidad del Aire que, por cierto, sigue en vigor; Madrid 360 tan solo es un complemento”, ha declarado.
Otra crítica expuesta por Sabanés es que el Gobierno municipal no haya detallado qué efecto va a tener sobre el tráfico y la polución cada medida que contiene Madrid 360. Así, ha dicho que el Ayuntamiento está convencido “por ciencia infusa” que su planteamiento “tendrá un buen resultado” sin que “nadie se haya molestado en hacer números”. “Antes de plantearte modificar la Ordenanza y la estructura de la Zona de Bajas Emisiones, deberías saber qué va a implicar para la salud de la población”, ha afeado al concejal competente.
Por su parte, Carabante ha asegurado que existen “aproximaciones preliminares” que estiman en un 15 por ciento la reducción de la contaminación superior a lo que pretendía el anterior Plan y que ya están licitando los contratos para las diferentes modelizaciones.
En cuanto al PSOE, el concejal Alfredo González ha pedido que eso se haga antes de que la estrategia pase por el Pleno, aunque fuentes municipales han confirmado que hay medidas contenidas en la misma que se pueden aprobar sin el visto bueno de los otros concejales, como las líneas de autobuses por el centro -a principios de año- o las subvenciones. “El Plan carece de rigor técnico, no tiene modelización ni criterio unánime: se ha de analizar el impacto de las medidas anunciadas porque ahora mismo no es presentable”, ha declarado.
Sobre la visita a la Comisión Europea para convencerles de que Madrid 360 va a solucionar los problemas de calidad del aire de la capital, Carabante ha asegurado que no se producirá “antes” de final de año, por lo que calculan que se realice a lo largo del año que viene. Antes de eso, el concejal tendrá “numerosas reuniones” con vecinos, comerciantes y Comunidad y Ministerio para acabar con el proceso participativo. “Estamos seguros de que vamos a ser capaces de convencer a la UE de que es un plan mucho más eficaz para luchar contra la contaminación”, ha recalcado.