"Estas manifestaciones, que han contado con las preceptivas autorizaciones gubernamentales, han tenido lugar en un contexto caracterizado por el riesgo de que se produzcan incidentes que pongan en peligro los bienes y las personas, un argumento con el que Soledad Mestre justifica la prohibición de la manifestación de homenaje a Carlos Palomino", según la Federación de Asociaciones de Vecinos.
La FRAVM consideró "inadmisible" que el departamento que dirige Soledad Mestre no autorice "un homenaje a una persona asesinada y acepte, en cambio, la celebración de varias manifestaciones de marcado tinte xenófobo en las que se llegó a exaltar el asesinato de Carlos".
Además, la entidad vecinal recordó que las manifestaciones promovidas hasta el momento por "el entorno afectivo y político" del joven fallecido, con el apoyo del movimiento vecinal contra el fascismo, el racismo y la xenofobia, "han sido un ejemplo de solidaridad y civismo".
La FRAVM mostró su preocupación por la "permisividad" de la Delegación de Gobierno "ante la actividad de grupos que, como denuncian las asociaciones vecinales de los barrios con mayor presencia de personas migrantes, están causando, con sus constantes agresiones físicas y verbales, un profundo desasosiego y malestar socavando las bases de la convivencia ciudadana".
Por ello, reclamó a Soledad Mestre que "responda con justicia y responsabilidad" a su "obligación" de proteger la seguridad de la ciudadanía, "amenazada por actos como el asesinato de Carlos", y "garantice el ejercicio de los derechos y libertades de ciudadanía que legítimamente reclaman los promotores de la manifestación del próximo sábado".