Los procedimientos en los controles de seguridad para saber si un individuo oculta algún objeto en su cuerpo podrían estar a punto de cambiar. Un equipo de la Universidad de Alcalá de Henares, en colaboración con entidades de siete países europeos, ha desarrollado dos tecnologías para detectar cualquier objeto extraño sin necesidad de despojar al usuario de ropa o calzado.
Según José Luis Pérez Díaz, Catedrático de Ingeniería Mecánica de la UAH y coordinador del proyecto, se trata de "dos tecnologías para la inspección de personas en aeropuertos o puntos de control, o similar”. Ambas, denominadas X-Mesmerise y Z-Mesmerise, permitirán detectar desde armas y explosivos, hasta ampollas con amenazas químicas o biológicas sin requerir de ningún tipo de contacto con el individuo. Es el resultado de un trabajo de tres años para desarrollar "dos tecnologías complementarias".
La primera de ellas, Z-Mesmerise, es la tecnología creada para detectar objetos adheridos al cuerpo. Con ella, se pretende sustituir al sistema tradicional de "cacheo". Para ello, utiliza infrasonidos absolutamente inofensivos y capaces de detectar todo tipo de objetos peligrosos o ilícitos debajo de la ropa. Este sistema, según el coordinador del proyecto, no es perjudicial para el individuo. Según afirma, “el rayo Z es inocuo, no es más perjudicial que ir a una discoteca, por el ruido”, señala entre risas.
Entre las ventajas de este sistema, según Pérez Díaz, la mayor “es que no hace falta tocar a la persona para determinar si lleva algo debajo de la ropa”. De esta forma, se trata de una tecnología que podría usarse "sobre todo en eventos deportivos o similares, espectáculos donde hay que asegurar que la gente no porte armas o explosivos”.
La segunda de las tecnologías desarrolladas es la denominada X-Mesmerise, orientada a la detección de cualquier objeto extraño que el individuo lleve dentro de su cuerpo. Para ello, utiliza Rayos X de alta resolución de energía múltiple y su dosis es "mil veces inferior a la de cualquier radiografía, lo que equivale a 20 minutos de estar volando en un avión, en el que recibimos rayos cósmicos; o a dos días de radiación natural”.
Además, una de las novedades que presenta este sistema es que no requiere que un operario esté pendiente de una pantalla. En este aspecto, se activa automáticamente una alarma cuando detecta algo extraño, no siendo necesario generar imágenes de la persona escaneada. Con este último detalle, José Luis Pérez Díaz afirma que "nadie ve una imagen explicita de la persona, por lo que se respeta su privacidad”.
Según añade el coordinador, esta tecnología "está pensada para inspeccionar a algún sospechoso de llevar drogas o explosivos en el interior, para inspeccionarle de manera segura", aunque "se podría combinar con otros tipos de inspección y conseguir colas mucho más agiles” en los controles de seguridad.