La seguridad no está reñida con el buen vestir, en este caso hablamos de las zapatillas o de los zapatos de protección. En la actualidad podemos encontrar calzado de seguridad deportivo, si, así como lo escuchan, las clásicas botas de seguridad de siempre (aunque siguen usándose) se han quedado en el olvido y en la actualidad son muchos los trabajadores que se han pasado a un calzado deportivo pero que, de igual manera, mantiene las mismas normas de seguridad que tienen esas grandes botas que todos conocemos.
Es importante utilizar un calzado de seguridad laboral de buena calidad, ya que ofrece mucha seguridad para el trabajador que la utiliza, eso sí, existen diferentes tipos de calzados específicos para cada tipo de trabajo (depende de la función que deba cumplir). Por ejemplo, un mesonero debería utilizar zapatos de seguridad antideslizantes, en este caso, no es necesario un calzado de seguridad tan específico, simplemente debe tener algunas características que eviten deslizarse y causar lesiones importantes (una caída o resbalón que parece muy sencillo puede ser causa de una variedad de lesiones que incluso pueden ser peligrosas para la salud de un trabajador).
Ahora bien, un dato muy interesante demuestra que desde hace unos años, las empresas proporcionan a sus trabajadores el calzado de protección más adecuado para sus tareas lo que ha resultado en que, en los trabajos que requieren más esfuerzo físico, se reduzcan los accidentes relacionados con quemaduras, descargas eléctricas e, incluso, cortes.
Sin embargo, en profesiones menos duras físicamente hablando, han aumentado ciertos tipos de lesiones como resbalones o tropiezos por no contar con un calzado deportivo de seguridad que pueda ayudarles a cuidarse de este tipo de lesiones. ¿Bastante curioso, verdad?