Un 22% de estas personas termina cambiando de domicilio, al no poder moverse bien por la vivienda ni acceder a ella. Para solventar su situación, un 73% recurren a la ayuda de familiares y amigos, un 22% cuenta con personal profesional de apoyo y otro 22% recibe ayudas económicas. Actualmente un 7% de ellos no dispone de ningún apoyo. Este informe supone una llamada de atención a las entidades públicas, privadas y comunidades de vecinos para facilitar una vivienda accesible que garantice el derecho fundamental a la libertad de todas aquellas personas con movilidad reducida.