Una de las cosas que hacen a Madrid tan especial son sin duda sus museos. El Prado, el Thyssen, el Reina Sofía, el de Ciencias Naturales… Todos ellos aportan cultura y lecciones de historia a la ciudad, pero para conocer el pasado de la capital hace falta acercarse al Museo de Historia de Madrid.
Su inauguración se produjo el 10 de junio de 1929 bajo el nombre de Museo Municipal. En él, se había previsto que albergase una colección de pinturas, murales y diversos objetos con los que documentar la vida en Madrid desde sus inicios hasta la época de la Restauración.
Ubicado en el edificio del Real Hospicio de San Fernando, allí se puede disfrutar de una interesante noción de historia acerca de la ciudad y ver piezas únicas como la Alegoría de la Villa de Madrid, de Francisco de Goya, el modelo de Madrid que tenía en mente el cartógrafo León Gil de Palacio o la colección de Porcelana de la Real Fábrica del Buen Retiro.
En 2014 reabrió sus puertas tras 13 años de obras, mostrando una renovada cara pero con un mismo propósito: seguir mostrando a los visitantes las maravillas que Madrid ha ido dejando a lo largo de los siglos.