Los tiempos han cambiado. Lo que fue atractivo en el pasado hoy se ha convertido en una preocupación, y viceversa, para los hombres que cuidan su aspecto.
No cabe duda que la barba es una de las tendencias más imponentes respecto a cuidado masculino. Actores de Hollywood, reconocidos cantantes y diversas personalidades del mundo se han rendido ante el auge del vello facial. Sin embargo, llevar pelo en el rostro no es una costumbre tan nueva como se cree.
Por ejemplo, a principios del siglo XIX el vello facial volvió a su apogeo. En esta ocasión, como un tipo de estrategia para transmitir masculinidad, sabiduría y poder frente a otros. Este estilo se asoció a revolucionarios izquierdistas y anticapitalistas, como: Rasputín, Dostoievski, Bakunin o Karl Marx. Incluso, los banqueros solían llevar barba y bigote con el objetivo de adquirir un aire de solemnidad.
En los 70 la barba fue asociada a los hippies, quienes se manifestaban contra la guerra de Vietnam. Debido al concepto popular que se percibía de este grupo, la barba se relaciona a conceptos negativos, como: la pereza, la antihigiene o el descuido. No hace falta decir que actualmente, representa todo lo contrario.
La depilación corporal, la nueva tendencia.
Lo cierto es que, la moda del vello es circular y varía según la época. En el presente, los hombres así como le dieron la bienvenida al vello facial, se despiden del corporal. A diferencia de la barba, existen otras zonas en el cuerpo masculino que, a percepción de muchos, no son atractivas con vello.
El ‘’hombre de pelo en pecho’’ está en extinción, y al parecer es una noticia que ha alegrado a muchos. No solo a los centros estéticos de depilación, los cuáles por cierto aseguran cumplir una cuota de clientes 50/50 respecto a género. Sino al propio sexo masculino, ya que no existe una presión social que le impida depilar cualquier parte de su cuerpo.
La depilación corporal también está sujeta a una historia. Para la cultura griega eliminar el vello representaba hacer culto de su cuerpo. Una piel lisa transmitía el ideal de belleza, juventud e inocencia. Claro, en esa época se hacía uso de métodos sumamente dolorosos. Gracias al avance de la tecnología, dejamos en el pasado herramientas depilatorias como las cenizas, piedras pómez o el fuego de una vela.
Actualmente, para conseguir una depilación corporal perfecta la mejor alternativa son las rasuradoras eléctricas. Se han vuelto sumamente populares debido a las ventajas que representan en comparación a las rasuradoras manuales. Por ejemplo:
Hoy los hombres no son juzgados al no querer lucir vellosidades, por lo contrario, es más se considera la abolición de ciertos estereotipos. Aunque esta práctica trasciende la edad, se reconoce que la depilación corporal es una tendencia predominante entre jóvenes. Debido que, las nuevas generaciones han identificado muchos más beneficios a la exterminación del vello, entre ellos: