Cuando escuché por primera vez hablar del coolsculpting decidí investigar en profundidad sobre este novedoso tratamiento, pues varias de mis amigas me dijeron que también les interesaba, al poder contar con un método que les ayudaría a eliminar la grasa localizada sin tener que pasar por la desagradable experiencia de practicarse una cirugía estética.
Los resultados de mi investigación tuvieron conclusiones tan interesantes como sorprendentes, ya que pude constatar que mis amigas tenían razón: hoy en día —sin cirugías— podemos deshacernos de ese exceso de grasa que se acumula en algunas zonas de nuestro cuerpo donde muchas veces es imposible erradicarla, a pesar de las dietas y los ejercicios.
Descubrí también que en la actualidad, el coolsculpting es muy solicitado por las personas que se ocupan realmente de mantener una imagen atractiva y saludable, pues arroja un 95 % de eficacia comprobada, a lo que se le suma no ser un método invasivo, ni requerir reposo posterior al tratamiento.
Es un procedimiento indoloro, en donde inicialmente se localiza la zona adiposa y luego, con un equipo especializado, se enfrían sólo las células grasas a una temperatura que logra su apoptosis, lo cual hace que dichas células mueran y así comiencen a desintegrarse. El sistema linfático se encarga de su eliminación y el hígado las procesa como desechos, es decir, el mismo organismo se encarga de eliminar el contenido adiposo una vez que este ha sido inducido a su muerte celular mediante ese proceso de enfriamiento.
Vale la pena destacar, además, que Carmen Sarmiento, en Sevilla, es el único y exclusivo centro estético especializado en coolsculpting. De allí obtuve esta valiosa información:
Al final, pude concluir que el coolsculpting es el tratamiento ideal para deshacernos de esa odiosa adiposidad, que es la encargada de evitar que nuestra figura se vea realmente estilizada.
Vedaderamente es el método más eficaz y menos invasivo de los últimos tiempos, pero además consigue resultados definitivos y este es un hecho por demás relevante, ya que solemos caer en estados de frustración y abandono después de verificar que, aunque hallamos obtenido un resultado deseado con algún procedimiento como una cirugía, por ejemplo, volvemos a recuperar la adiposidad perdida.
Es un hecho que yo también usaré el coolsculpting y que además me lo haré en el Carmen Sarmiento, en Sevilla.