La demanda de las joyas funerarias va en ascenso. Muchas personas adquieren estos relicarios como una manera de llevar siempre consigo a ese ser querido que tanto echan de menos
El duelo es una de las etapas más complejas que suele atravesar una persona. El fallecimiento de un ser querido muy cercano es para muchos difícil de aceptar y las reacciones que puede generar en cada quien son muy variadas.
A menos que la persona que falleció haya dejado expresada su voluntad en cuanto a la disposición de sus restos, esa manera de enfrentar lo ocurrido incidirá en la decisión que el grupo familiar tome en cuanto a este particular. Uno de los procedimientos que se ha convertido en el más habitual es la cremación; es económico y genera menos daño ambiental.
Una vez que se decide la incineración, otra disyuntiva se presenta, a menos que el fallecido dejara dispuesto algo también sobre esto, y esa es qué hacer con las cenizas. Generalmente se depositan en un cofre que se coloca en un lugar de la casa o en nichos que se disponen en cementerios para tal fin. Hay quienes las esparcen en un sitio especial que le hubiese gustado al ser querido que ha partido.
Durante los últimos años se ha ido popularizando una nueva forma de conservar las cenizas de ese ser especial que falleció y estas son las joyas funerarias. Los Colgantes para guardar cenizas han venido posicionándose cada vez más, debido a que para muchos representan una manera de tener por siempre presente a esa persona que físicamente ya no está y a la que echan en falta, es como llevar una foto siempre en el monedero.
Variedad en formas y tamaños
Hay gran variedad en cuanto al tipo de joya funeraria y el diseño. Las hay casuales que se ajustan a estilos actuales si el criterio de la persona es que el hecho de que haya cenizas en su interior pase completamente desapercibido.
También habrá quien escoja ciertos modelos porque le recuerdan a algún episodio compartido con el ser que echan de menos. Afortunadamente el abanico es amplio para adaptar la joya a un gran margen de preferencias.
Los colgantes, también llamados dijes o relicarios, son las joyas más demandadas, aunque también son populares las pulseras y los anillos. Estos llevan en su interior una parte en la que son depositadas las cenizas.
Las figuras más usadas son corazones para representar el amor por ese ser querido, cruces como símbolo de los católicos y lágrimas para representar la tristeza que genera el fallecimiento. También los hay de flores, ánforas, letras, llaves, lunas, mariposas, ángeles, árbol de vida, estrellas y muchos más.
Se dan mucho los casos de personas que adquieren estas joyas para depositar cenizas de una mascota que fue especial en sus vidas, quizás escojan modelos estándar como los que hemos mencionado, o algunos diseños relacionados con mascotas como corazones con huellas de perro o gato, o figuras propiamente de animales.
Buen material para que perdure
Algo importante a tener en cuenta al escoger la joya es el material, ya que debe ser fabricada de tal manera que perdure en el tiempo y resista los embates del uso frecuente. Las hay de oro, plata y acero o combinaciones de los tres. La superficie de la joya puede ser lisa o tallada, rústica o pulida y puede tener incrustaciones de piedras.
Se han dado casos de grupos familiares que adquieren varias piezas iguales para luego repartir las cenizas y cada integrante pueda tenerlas en la joya como un símbolo que los recuerde a esa persona especial y a la vez sirva para unirlos e identificarlos como familia.
Introducir las cenizas en el depósito de la joya destinado para tal fin no es un proceso difícil, pero que sí debe hacerse con sumo cuidado. Cada prenda trae una rosca hermética que se quita girándola para tener acceso al depósito. Se recomienda usar un embudo o un pequeño trozo de papel para que las cenizas no se esparzan y así no perderlas.
A continuación citamos tres ideas originales que pueden llevarse a cabo a la hora de decidir qué hacer con las cenizas de nuestros seres queridos.
Además de estas alternativas descritas, también es común encontrar familiares que optan por crear piezas artísticas combinando los materiales con las cenizas, realizar cuadros mezclando las cenizas con las pinturas o bien esparcirlas en áreas abiertas como bosques o praderas.