Tras el pregón, los romeros llevarán al santo por la calle de Atocha, Cuesta de Moyano y entrada al Retiro, hasta lo que fue el Cerrillo de San Blas, junto al Observatorio Astronómico Nacional, lugar en donde, hasta finales del siglo XIX, hubo una ermita dedicada a este santo, sanador de los males de la garganta. En ese punto se celebrará una misa de campaña, durante la cual se bendecirán los panecillos de San Blas.
Al término de la misma, comida campestre, con juegos y bailes populares madrileños. Por la tarde, los romeros devolverán al Santo, a su iglesia de la plaza de Antón Martín. Se trata de una de las romerías más populares y antiguas de Madrid.