Es un trastorno que afecta al cartílago articular produciendo un desgaste en el mismo, afectando a todo tipo de articulación (aunque lo más habitual es que las afectadas sean las manos, caderas, rodilla o columna vertebral).
Es más habitual en la vejez, aunque lo cierto es que se puede producir en cualquier momento de nuestra vida. Cualquier adulto, incluso hasta los adolescentes podrían llegar a padecerla.
Existen algunos factores que elevan las posibilidades de padecerla. A continuación, los analizamos en detalle para que sepas cómo prevenir la artrosis.
La dieta es mucho más importante de lo que parece a la hora de prevenir este trastorno. Y es que las dietas altas en grasa pueden afectar a las articulaciones, contribuyendo todavía más al deterioro del cartílago, y esto producirá artrosis.
Se recomienda seguir una dieta equilibrada, baja en grasas nocivas y carbohidratos.
Reduce o descarta por completo las grasas saturadas (como las grasas de procedencia animal, aceite de palma, mantequillas). Estas se acumulan de manera progresiva en las articulaciones, propiciando el deterioro de las mismas.
Según estudios llevados a cabo por la Universidad de Surrey (En Inglaterra), llevar una vida sedentaria y correr de forma inadecuada puede provocar cambios importantes en la metabolización de las células.
Si el metabolismo no es correcto, las células tienen más problemas para conseguir producir energía. Estarán más “estresadas” y acumularán glucosa en el organismo, que propiciará la aparición de artrosis.
Por eso mismo, hacer ejercicio contribuye a evitar esa sobreproducción de glucosa por parte de las células. Los científicos han demostrado que el ejercicio es útil, incluso, en el caso de que ya se padezca dicha dolencia, ya que puede contribuir a mitigar el dolor.
Con tan solo hacer unos 15 minutos al día de ejercicio se pueden disminuir los síntomas de manera importante.
Habla con el médico para saber más sobre suplementos alimenticios. Se ha demostrado que tener carencias en los niveles de vitamina D se relaciona con la reducción de la capacidad de calcio que es capaz de procesar el organismo. Si la carencia es extrema, es más posible padecer de artritis.
Si sigues estos consejos, la posibilidad de padecer de artrosis se reducirá de manera considerable.