Hay quienes confunden los batidos sustitutivos de comidas con los batidos de proteínas. Sin embargo, hay que señalar que son dos tipos de batidos diferentes. Pero, ¿cuáles son sus principales diferencias?
Los batidos de proteínas poseen un elevado contenido de proteínas de asimilación rápida y son ideales para obtener un mayor desarrollo muscular. Se suelen tomar en momentos puntuales de un entrenamiento intenso con la intención de ayudar en la recuperación muscular. Es por eso que no deben emplearse como forma habitual de alimentación.
Los batidos sustitutivos de comidas, en cambio, poseen unas propiedades ideales para sustituir una o varias comidas al cabo del día. Estos nos aportarán los nutrientes necesarios que nuestro organismo requiere, pero con muchas menos calorías que en una comida normal.
¿Por qué se han puesto tan de moda los batidos sustitutivos de comidas? Pues, fundamentalmente, por los siguiente beneficios:
Los batidos sustitutivos son de fácil preparación. La mayoría de ellos solo tienen que ser disueltos en leche. Su gran sabor resulta ideal para tomarlos en cualquier parte y en el momento del día que decidamos.
La clave a la hora de adelgazar se halla en el balance entre las calorías consumidas y las utilizadas. La situación es muy sencilla y fácil de entender: si se gastan más calorías de las que se ingiere, se podrá adelgazar, pero en caso contrario no.
Una comida normal puede aportar entre 600 y 900 calorías. Si esta se reemplaza por un batido sustitutivo de 200 calorías pero que contiene todos los nutrientes necesarios, la ingesta de calorías se puede reducir considerablemente al cabo del día.
Al sustituir las comidas por este tipo de sustitutivos, pero manteniendo el resto de alimentos que se ingieren normalmente, se consigue reducir el consumo calórico y se ganará en reducción de peso. Además, al contar estos batidos con un alto nivel de proteínas el cuerpo puede mantener perfectamente su masa muscular.
Al mismo tiempo, hay que cuidar la eficacia de los batidos sustitutivos durante su consumo. Por ejemplo, si lo que se desea es mantener el peso después de haber adelgazado, lo ideal es sustituir una de las comidas principales por un batido, siempre acompañado de al menos dos vasos de agua.
Pero si lo que se desea es perder peso, hay que sustituir dos de las comidas principales, siempre dentro de una dieta de bajo valor energético. Lo más recomendable en este caso es tomar un batido por la mañana en el desayuno y otro en la cena. Es importante, por tanto, seguir una dieta saludable y baja en calorías para que la pérdida de peso sea efectiva. Y, todo ello, acompañado de la práctica deportiva regular.
A la hora de adelgazar con estos batidos, no se aconseja alargar esta dieta más de dos meses.
En resumen, los batidos sustitutivos de comidas están en franca tendencia por todos y cada uno de los beneficios anteriormente mencionados. Cada vez son más las personas que recurren a ellos para perder peso o mantenerlo. Y su nivel de éxito es bastante elevado.