Entre las diez tipologías de piezas más vendidas, la pintura –incluyendo grabados y litografías- encabezó el ranking, seguida de libros y bibliografía; artes decorativas -bronces, cerámicas, esmaltes, plata, porcelana, cristal, etc.-; joyería; objetos de decoración, objetos de colección y vitrina y mobiliario. Las esculturas y tallas, los elementos arquitectónicos y los relojes completaron la clasificación de las piezas más demandadas por los visitantes de Feriarte.
En esta edición-aniversario, en la que el certamen cumplió 30 años, se presentaron cerca de 18.000 piezas de alta calidad, llenas de arte e historia. La oferta reunida en el salón incluía desde muebles, arqueología, pintura -antigua y contemporánea-, escultura, joyas, relojes, hasta arte religioso, porcelana, lámparas, plata, arte oriental, arte africano, etcétera. Todas, con al menos cien años de antigüedad, excepto los estilos Art Nouveau, Art Decó y la pintura y la escultura de autores contemporáneos consagrados. Además, se logró reunir una importante presencia internacional, con la participación de destacados anticuarios de Portugal, Alemania, Italia, Holanda, Francia y Bélgica.
La celebración del treinta aniversario de Feriarte coincidió con un interesante momento para el coleccionismo de arte en España. Ya son 10 millones de españoles los que se declaran coleccionistas de arte y antigüedades, cifra que crece paulatinamente cada año. Este número de compradores habituales de arte resultaba impensable tres décadas atrás, cuando este certamen iniciaba su andadura.