La fotografía aérea de Google Maps muestra este terreno, cercado por avenidas y bloques de viviendas. Al norte de ese gran cuadrilátero blanco e irregular, de 41.000 metros cuadrados, la imagen satélite se ven los volúmenes del centro educativo Hipatia. Al sur, se encuentra el colegio público La Luna.
El barrio de La Luna, la zona con mayor crecimiento poblacional de todo el municipio de Rivas, en la que residen actualmente en torno a 16.000 personas, será, tras la ejecución de las obras previstas para esta parcela, el nuevo pulmón deportivo de la ciudad. La Luna concentrará así un equipamiento que no solo aportará la principal oferta para la práctica del deporte en Rivas sino que cohesionará la trama urbana del barrio, gracias a un vial lateral que conectará el bulevar de La Luna con la Avenida de los Almendros, a la altura de la calle Débora Arango.
El gran complejo deportivo nace además para resolver problemas de movilidad en la zona, aportando soluciones de aparcamiento, vinculadas al centro deportivo, la principal infraestructura de esta nueva 'manzana del deporte', en la que se ha iniciado ya la primera fase de actuaciones.
La construcción del centro, adjudicada a Supera y San José, en la modalidad de contrato de concesión de obra pública y posterior explotación de la instalación deportiva, tiene un plazo de ejecución estimado de 14 meses y una inversión prevista de 9,2 millones de euros.
Con el objetivo de fomentar el deporte familiar sin competir con la oferta deportiva pública, el Ayuntamiento, que percibirá un canon de 3,2 millones de euros durante el tiempo de la concesión, activará además mecanismos de control público en la gestión del centro, determinando los precios de acceso y la carta de servicios, con acceso a la monitorización y auditoría de las instalaciones.
La oferta del centro deportivo
La futura dotación aglutinará la práctica de varias disciplinas. Desde la plaza que se proyecta en el acceso a la edificación, contigua a la avenida de la Tierra, el centro se percibe como un volumen sencillo de escasa altura y líneas rectas.
En esta plaza se creará un punto de encuentro entre usuarios y ciudadanía. Las fachadas de la instalación, grandes superficies acristaladas, aportarán la luz necesaria a un diseño que ha cuidado, en todo momento, la sostenibilidad y la accesibilidad. Desde el interior del edificio se da entrada a la zona exterior lúdico deportiva.
Ahí destacan las canchas exteriores de pádel cubiertas y acristaladas, zona en la que se ha incluido también un área de juegos infantiles y una zona de ejercicios funcionales. Ligada a esta última se ha generado una pista de atletismo de entrenamiento de 50 metros.
Desde aquí se podrá acceder a los vestuarios exteriores, con aseos y duchas adaptadas. También se ha colocado en este módulo unos almacenes para material deportivo exterior. En la misma zona exterior destacan los dos campos de fútbol: uno de fútbol 11 divisible en dos campos de fútbol 7 y uno individual separado de fútbol 7 para poder ser usado cuando esté en funcionamiento el campo grande. Se generará también una cancha de baloncesto y un campo de fútbol playa con arenero en el que se podrá realizar una división para poder ubicar dos canchas de vóley playa.
Otra de las zonas destacadas del exterior es el gran solárium en el que se ha completado la oferta con una piscina de ocho calles de 25x16,5 metros y una de chapoteo de 12x6 metros.
Dentro del mismo ámbito se colocará una superficie de juegos acuáticos infantiles denominada Waterplay. La zona lúdica se completa con un merendero con mesas y una extensión de solárium para poder realizar ejercicios funcionales en el exterior. Toda esta zona exterior está comunicada por medio de una pista perimetral de carreras que permite a quien la use disfrutar del aire libre mientras entrena.
En esta misma planta se colocará una sala de actividades polivalente en la que en principio se ubicará un uso de actividades cardiovasculares: zumba, body combat, etc. Se completa la planta con cuartos técnicos de instalaciones de climatización.
El edificio contará con una planta sótano que no es de uso público y que albergará equipos de instalaciones así como el aparcamiento y acceso de vehículos de mantenimiento y del centro. Aquí se localizarán las salas de depuración y filtración de piscinas. Además de las instalaciones técnicas, en el sótano también se localizarán las oficina centrales del centro deportivo y la zona de trabajo.
Esta zona termal incluirá también un área de descanso. Todo el sistema de desinfección se realizará mediante hipoclorito generado in situ, lo que hace que el usuario pueda disfrutar de unas instalaciones sin olores desagradables, evitando picores de ojos y problemas cutáneos que produce el hipoclorito comercial.
El edificio tendrá una alta eficiencia energética gracias a su resolución formal y constructiva. En el proyecto se contempla además la instalación de un nuevo sistema novedoso de filtración mediante microfiltración en vez de los habituales filtros de arena. Todo el sistema de climatización del edificio está pensado para trabajar en coordinación con el resto de las instalaciones.
Centro de urgencia extrahospitalario
La mejora en el equipamiento del barrio de La Luna se completará, además de con el gran deportivo La Luna, con el pabellón cubierto y el centro de urgencia extrahospitalario y de salud primaria.
El Pabellón Deportivo La Luna se construirá en el CEIPSO del mismo nombre, el único colegio público madrileño edificado en 2017 por un ayuntamiento, adelantando la inversión de la Comunidad de Madrid en la dotación. El pabellón cubierto, que será el más grande de la ciudad, contará con un aforo de 2.000 personas, que le permitirá albergar competiciones de élite de diferentes deportes. Se destinarán cuatro millones de euros de las inversiones financieramente sostenibles (IFS) a este equipamiento.
En la misma parcela que el centro deportivo y el pabellón cubierto, el Ayuntamiento ha cedido a la Comunidad de Madrid un terreno de 7.000 metros cuadrados para construir en ella el demandado Centro de Urgencia Extrahospitalario (CUE) un equipamiento sanitario clave que convivirá, además, con una zona de uso comercial.