La actriz Asunción Sancho llevaba retirada de la escena desde 1998. Los últimos años de su vida los pasó en una residencia. Casi nadie recordaba su espléndido pasado como primera actriz teatral durante treinta años.
Asunción entró en el teatro Español como meritoria el año 1945, cuando lo dirigía Luca de Tena. Allí pudo aprender en montajes recordados como El sueño de una noche de verano (1945) o El médico de su honra (1946). Entonces encabezaban la compañía titular nada menos que Manuel Dicenta y Mercedes Prendes. Aurora Bautista era otra principiante. Un importante espaldarazo a su incipiente carrera fue la obtención, en 1946, del Premio Matilde Rodríguez y José Rubio otorgado por el Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid. Las enseñanzas de Ana Martos tuvieron parte del mérito. Ese mismo año logró el premio extraordinario Lucrecia Arana.
Durante más de treinta años gozó de la consideración de Primera Actriz en los mejores teatros madrileños. No podemos olvidar su prolongada relación con José Tamayo, con el que trabajó decenas de veces, tanto en su compañía Lope de Vega, como cuando estuvo al frente del Español. Luis Escobar, Luca de Tena, González Vergel, José Luis Alonso o Pepe Osuna la reclamaron constantemente para sus producciones. Con ellos pudo estrenar algunas piezas fundamentales del siglo XX: La muerte de un viajante (1953, junto a Lemos y Rabal); Edipo (1954); Deseo bajo los olmos (1954); Las brujas de Salem (1956), Un tranvía llamado deseo (1961); La Gaviota (1963); La casa de Bernarda Alba (1976)…
Especialmente satisfactoria fue su interpretación en Seis personajes en busca de autor (1955). El crítico Alfredo Marqueríe escribió de ella en ABC: “Asunción Sancho tuvo que adelantarse a la batería para ser ganadora de una distinción especial. Se la merecía. Por su nervio, por su temperamento, por su entrega total y sin regateos a la difícil incorporación de su personaje en permanente trémolo convulso y tiempo de delirio: ¡Qué maravilla de actriz!”
José Luis Gómez contó con ella para el reparto de la primera producción del Centro Dramático Nacional: Bodas que fueron famosas del Pingajo y la Fandanga (1979).
Su carrera fue languideciendo en la década de los 80, participando en montajes de escasa repercusión. Sin embargo tuvo un gran éxito en 1988 con Cartas de mujeres, estrenado en el teatro Español junto a veteranas de la talla de Aurora Redondo y Mari Carmen Prendes. Más tarde -1993- protagonizó en el Reina Victoria la comedia Volver a plantar celindas y, en 1998, Crimen y castigo, dirigida por José Carlos Plaza. En 2006 sus compañeros de la Unión de Actores y Actrices le concedieron el premio honorífico a su carrera. Después desapareció totalmente del mundo artístico.
Asunción Sancho López nació en Madrid el año 1930 y ha muerto el miércoles 10 octubre en la residencia donde residió sus últimos años.