Social

Un estudio denuncia la "invisibilidad social" de las discapacitadas

Alerta también de malos tratos y discriminación

MDO/Servimedia | Viernes 16 de noviembre de 2007
Según el estudio 'La mujer con discapacidad en la Comunidad de Madrid: incidencia de la violencia de género, malos tratos y desempleo', muchas de estas personas en la Comunidad de Madrid son víctimas de malos tratos y también de discriminación social y laboral.

El estudio ha sido realizado por Pedro Fernández Santiago tras encuestar a 64 mujeres con discapacidad física. El objetivo era "detectar la incidencia de violencia que sufren y elaborar una imagen lo más cercana posible a cómo viven y se sienten las mujeres con discapacidad en esta sociedad", señaló el autor.

Tal y como pone de manifiesto la obra, las mujeres con discapacidad de la Comunidad de Madrid se enfrentan a numerosas situaciones discriminatorias y a innumerables barreras que les dificultan la consecución de objetivos vitales.

Así queda comprometido su acceso al mundo laboral (mayores cotas de desempleo, salarios inferiores, contratos a tiempo parcial); el acceso a los servicios esenciales y/o a otras infraestructuras del entorno (menos acceso a servicios de salud, culturales de ocio, dificultades de acceso a la red de transportes, escaso acceso a servicios dirigidos a mujeres); el acceso a la educación/formación (mayores carencias educativas y formativas); dependencia familiar (apoyo familiar y económico) y un mayor riesgo de sufrir malos tratos (tanto físicos como psíquicos y sexuales).

Sin embargo, y como consecuencia de la conjunción de todos los factores anteriormente enumerados, el autor de la obra pone de manifiesto que la mayor de las discriminaciones a las que están sujetas estas mujeres con discapacidad física es la absoluta invisibilidad social.

Al cruzar las variables de trabajo y violencia se comprueba que un 55 por ciento de las mujeres con discapacidad que no sufren violencia, trabajan. En el caso de las mujeres con discapacidad que sufren violencia, un 64 por ciento no trabaja, con lo que se concluye que la dependencia económica es otro de los factores que puede estar facilitando que las mujeres con discapacidad física puedan estar sufriendo violencia.

Según constata este estudio, es más difícil que una mujer con un alto grado de independencia económica sufra malos tratos.

Discriminación
Según el estudio, las mujeres con discapacidad tienen sensación de dificultad en el acceso a determinados servicios o infraestructuras. El 22 por ciento sostiene que encuentra dificultades de acceso a cines y teatros, el mismo porcentaje a discotecas, un 6 por ciento a espacios deportivos, y un 50 por ciento a todos los lugares de ocio.

El porcentaje de mujeres con discapacidad física que no trabajan es superior al resto de los ciudadanos, de manera que un 58 por ciento de las mujeres con discapacidad física de la Comunidad de Madrid declaran tener dificultades de integración laboral, lo que desemboca en que un 52 por ciento de estas mujeres no trabaje.

De las mujeres que trabajan, sólo un 25 por ciento ejerce su profesión y un 11 por ciento se desenvuelve en un trabajo normalizado, lo que se traduce en una situación de trabajo precaria en el 59 por ciento de los casos.