Así, la huelga que comenzó el pasado viernes continuará de forma "indefinida". El portavoz ha explicado que este lunes se ha reunido con diferentes organizaciones políticas para que "medien en este conflicto para remediar el mal que se pueda estar causando". Hoy mismo, el tercer teniente de alcalde, Mauricio Valiente, ha apoyado en su cuenta de la red social Twitter a estos trabajadores "en lucha contra la precariedad y los despidos permanentes".
En un escrito explicativo difundido en Twitter, los trabajadores, que se refieren a este conflicto con hashtag #NoAlEmpleoPrecario y #BoyacaPrecariza, se niegan a "renunciar a sus derechos": la garantía de un contrato que permita una "vida digna" o "cobrar sólo por hora trabajada sin descansos".
También reclaman un "compromiso de contratación que garantice sus puestos de trabajo" y piden la solidaridad de lectores, trabajadores y kioskeros para no comprar prensa mientras dure esta negociación.
Según recuerdan, en 1991 fueron excluidos del Estatuto de Trabajadores y tuvieron que constituirse como empleados autónomos. Desde entonces, han "defendido" sus condiciones negociando con la patronal del sector y evitando así la "precarización" del reparto de prensa en Madrid.
A juicio de estos empleados, DIMA, la patronal de la distribución de prensa en la región, se apoya en la propiedad de las furgonetas por parte de los trabajadores para "exprimir" la figura del autónomo "independiente". Sin embargo, los repartidores de prensa está "muy lejos" de ser independientes y sus horarios, ruta de trabajo y condiciones "dependen de un único patrón", señalan.
A su vez, explican que trabajadores y patronal llevan un año "intentando negociar" un nuevo contrato debido a la reconversión de la prensa de papel y la patronal "piensa que la reconversión consiste en despojar de derechos y de la mitad del salario a los trabajadores, aplicando desde el viernes la "ultractividad" al acuerdo. "El salario tiene que permitir vivir", critican en el comunicado.
Por su parte, fuentes de la Policía Nacional han explicado que este 'finde' la huelga de los repartidores ha provocado incidentes con intimidación pero sin violencia en algunos puntos de distribución entre trabajadores que secundan la protesta contra los que no la apoyan. En concreto, tres personas fueron detenidas en un incidente en la calle de Cea Bermúdez.