La selección española pasa a octavos, aunque con susto. El combinado nacional se medirá a Rusia en los octavos de final del Mundial después de firmar un empate a dos goles ante un Marruecos ya eliminado, pero que no dio tregua ante los despistes de los de Fernando Hierro y aprovechó para no volverse con el marcador a cero.
La tensión se prolongó hasta el minuto 90, cuando España, que caía 1-2, encontró un tacón de Iago Aspas que el VAR dio por bueno.
Al inicio del partido, un error de la defensa sirvió a Boutaib para correr hacia la portería de David de Gea y encajar el primer tanto. La reacción de La Roja no tardó en llegar y en el 19 Isco Alarcón, el único salvable del partido, logró el empate.
A la vuelta del descanso, España salió mermada y Marruecos aprovechó para dominar el juego, una superioridad que se vio recompensada en el minuto 81 con el gol de En-Nesyri. El tanto no les clasificaba, pero sí les daba el honor de un triunfo y relegaba a los de Hierro a la segunda plaza, hasta que, rozando el final del encuentro, el VAR hizo justicia y dio a España su liderato en el grupo.