Quitar el polvo es la tarea principal si queremos tener una casa limpia y confortable, pero también hay que admitir que es la tarea que más pereza suele provocar en las personas.
Si quieres tener un hogar libre de polvo y gérmenes o, si simplemente tienes mascotas que ensucian y sueltan mucho pelo, y ya no quieres seguir pasando la escoba todos los días, una de las soluciones más fáciles pasa por elegir el mejor robot aspirador que puedas encontrar en el mercado y olvidarte de esta tarea para siempre, ya que estos robots funcionan automáticamente, detectando la suciedad hasta en los rincones más difíciles de acceder.
Hoy en día pasamos más tiempo en lugares cerrados que en el exterior, el problema que esto provoca es que en los lugares de interior es donde mayor número de contaminantes hay, los cuales provienen de la acumulación de polvo. Se ha comprobado que el polvo contiene más de 7.000 variedades de bacterias y hongos, entre otros compuestos químicos, provenientes de la contaminación atmosférica.
Por lo tanto, quitar el polvo de forma constante no sirve únicamente para tener un hogar bonito y limpio estéticamente hablando, sino que también es útil para evitar el desarrollo de enfermedades que afecten nuestra salud causadas por el polvo, como el debilitamiento del sistema inmunitario, la aparición de alergias o problemas relacionados con la salud respiratoria. A continuación, se exponen una serie de consejos que ayudarán a planear la limpieza y quitar el polvo de manera más eficiente.
Para mantener el orden en un hogar o en la vida misma es necesaria la planificación, gracias a ella podremos hacer un uso eficiente de los recursos además de identificar los objetivos que queramos conseguir, como el de mantener un hogar limpio y libre de polvo. De esta forma, estableceremos un día para la realización de las tareas, por ejemplo, un día para cambiar las sábanas y airear los colchones, otro día para limpiar los sofás,que no coincida con el día de limpiar los muebles, haciendo esta tarea menos monótona.
Una vez que se planifica y se hace un reparto de todas las zonas que hay que limpiar cada día, es necesario cumplir los horarios. Si cada día limpiamos un determinado mueble o zona de la casa conseguiremos resultados que estén a la vista durante toda la semana, pues no dedicaremos más de 10 minutos a la tarea y los días que toque hacer una limpieza a fondo, solo se necesitará hacer un repaso rápido.
Aunque sean muchos los esfuerzos que dediquemos para mantener un hogar siempre limpio, esto es una tarea casi imposible si se tienen mascotas a cargo o una familia grande, con muchos niños. El polvo entra en el hogar constantemente, ya sea a través de puertas, ventanas o zapatos. Hace ya unos años que se viene popularizando el robot de aspiración para el mantenimiento de la limpieza, como por ejemplo el modelo Roomba, que hace un uso eficiente de los recursos detectando la suciedad automáticamente. Poner en funcionamiento robots de aspiración nos ayuda a tener un hogar sin polvo ni suciedad, es una gran inversión que trae consigo grandes resultados.
Este consejo puede parecer obvio pero no siempre lo tenemos en cuenta a la hora de quitar el polvo. Siempre hay que empezar por las zonas superiores y de ahí, ir bajando a las inferiores. Es importante recordar que las zonas superiores no solo incluyen a estanterías altas o las superficies de los armarios, sino también, las paredes, el techo y las lámparas, las olvidadas a la hora de quitar el polvo.
Muchas veces limpiamos el polvo de nuestra casa y al día siguiente todo vuelve a llenarse de polvo, para evitar esto y que la limpieza sea duradera, es necesario identificar los materiales a limpiar, para llevar esto a cabo podemos buscar información en Internet y encontraremos miles de trucos.
Por ejemplo, para limpiar el polvo de alfombras o moquetas, se utiliza el serrín humedecido si estas son clariTas o posos de café húmedo en el caso de que sean oscuras, se deja toda la noche y a la mañana siguiente se aspira. Para limpiar la madera barnizada se suele utilizar agua hervida y glicerina y, para la madera natural, se suele limpiar con agua templada y vinagre blanco. En definitiva, si sabemos con qué producto limpiar cada mueble o superficie, eliminaremos el polvo de forma más duradera y eficaz.
Cuando llevamos trabajando toda la semana, llegamos cansados y sin energía a nuestros días libres y, lo último que nos apetece hacer es limpiar. Como hemos dicho antes, lo importante es planificar las zonas que se van a limpiar y, cuando llegue el momento de hacerlo, en lugar de ver estos quehaceres como una obligación lo vemos como una manera de movernos, hacer deporte y sentirnos mejor. Siempre que queramos cambiar de mentalidad, quitar el polvo de las lámparas o cambiar las sábanas una vez por semana, puede convertirse en una verdadera rutina de ejercicio y no en una aburrida tarea de limpieza.