Adif cerrará a cal y canto la estación de Recoletos -el único túnel ferroviario que surca las tripas de la capital, junto al de Sol- para reformarla de forma integral en 2019.
Fuentes del administrador han anunciado este lunes que los trabajos, que forman parte del plan urgente de la estrategia para actualizar la red de Cercanías en Madrid presentado el jueves por el Ministerio de Fomento, buscarán incidir lo mínimo. En este sentido, se baraja como fecha de inicio probable de las obras el mes de junio y de conclusión, septiembre.
Obras complejas
Adif pretende en esos cuatro meses remozar completamente este tramo, central en el diseño radial de las Cercanías de Madrid y en el que una avería puede provocar retrasos en media docena de líneas (C-1, C-2, C-7, C-8 y C-10) y, con ello, congestionar toda la red. Según sus cifras, entre 2014 y 2016 se produjeron unas 70 incidencias, es decir, una cada diez días.
El plan de es licitar cuando antes el proyecto por una presupuesto de 73 millones, dinero que saldrá del montante puesto por Fomento sobre la mesa para el conjunto de medidas prioritarias hasta 2019. Las obras son extremadamente complejas y requieren el desmontaje de toda la infraestructura, que deberá salir a la superficie a través de las dos bocas del túnel. En concreto, se prevé sustituir las vías y la catenaria.
Fuentes de Renfe, por su parte, han anunciado que cuentan con las redes de Metro y de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) que recorren la zona para suplir esta conexión.
En 2016, esta estación ya fue sometida a una reforma que obligó a su cierre durante un mes.