Desde esta noche están en marcha las obras para ensanchar las aceras de Gran Vía, uno de los proyectos urbanísticos más importantes de la era Carmena. En realidad, los trabajos comenzaron el pasado 9 de marzo, aunque hasta ahora solo se habían hecho mediciones y labores técnicas. Ahora, con la instalación de los primeros elementos y la supresión de otros, la transformación comienza a hacerse visible en el lado par de la arteria.
Un carril desplazado durante tres meses
Según ha informado el Consistorio, las tareas de desvío se realizarán de noche para interferir lo menos posible al tráfico, dado que, además de la colocación de las barreras físicas necesarias, es preciso repintar los nuevos carriles. Los trabajos han comenzado en el arranque en la calle de Alcalá y llegarán la tercera noche hasta la plaza de España.
El desvío previsto consiste en desplazar la calzada hacia el lado de los números impares, manteniendo la misma sección (dos carriles por sentido). De esta forma, se reduce, en el lado de los impares, la ocupación en el antiguo carril bus (que ahora estaba restringido al tráfico y de uso exclusivo peatonal) y aumenta la ocupación en el lado de los pares. Esto permitirá el inicio de los trabajos de ampliación de las aceras en el lado de los números pares.
En esta primera fase, que tendrá una duración aproximada de tres meses, se mantiene la sección de calzada, es decir, dos carriles por sentido, reservando uno de ellos en cada sentido como carril bus.
Alternativas al tráfico privado
El Ayuntamiento recomienda a la ciudadanía evitar la circulación en vehículo privado por la zona afectada por las obras y utilizar el transporte público para acceder a la Gran Vía.
En caso de ser necesaria la utilización del vehículo privado se facilitan los siguientes itinerarios circulares alternativos de conexión con la zona según el siguiente plano zonal.
Para desplazamientos de largo recorrido se recomienda utilizar la M30 y M40.