Cuando no podemos esperar a disponer de nuestros ahorros para comprar algo, podemos pedir dinero prestado, y una de las maneras más frecuentes es pedir un préstamo a una entidad financiera.
Un préstamo personal es una operación por la que la entidad deja una cantidad de dinero a un cliente, que se compromete a devolverla en un plazo pactado y a pagar unos intereses y los gastos de la operación.
Cabe recordar que, antes de endeudarnos, es conveniente que nos planteemos algunas preguntas:
- ¿Realmente lo necesito?
- ¿Lo necesito ahora o podría esperar hasta poder pagar con mis ahorros?
- ¿Cuánto más me va a costar comprar a crédito que si utilizara mis ahorros?
- ¿Puedo permitirme los pagos mensuales? No ahora, sino durante toda la vida de la deuda. ¿Tengo la seguridad de que voy a mantener mi nivel de ingresos?
- ¿Qué otras cosas tendré que sacrificar para poder pagar las cuotas mensuales?
Vamos a analizar los conceptos que hay que tener claros a la hora de pedir un préstamo y finalizaremos con recomendaciones para pedir uno.