Las cuentas más comunes son las cuentas corrientes, aunque también existen las cuentas o libretas de ahorro.
Casi todas las familias en España tienen una o más cuentas bancarias; hoy en día es difícil vivir sin tener una cuenta.
La cuenta bancaria es un depósito de dinero abierto en una entidad de crédito. Las cuentas corrientes también se llaman depósitos a la vista, porque el dinero está siempre accesible, es decir, puedes sacar una parte o todo el dinero en cualquier momento.
Las cuentas más comunes son las cuentas corrientes, aunque también existen las cuentas o libretas de ahorro.
La persona a cuyo nombre está abierta la cuenta se llama titular. Las cuentas corrientes o libretas pueden ser individuales (abiertas a nombre de una sola persona o titular) o estar abiertas a nombre de dos o más personas (o titulares).
Desde el año 2014, se utiliza el IBAN como identificador único de cuenta. Estas siglas corresponden al código internacional estandarizado para la identificación de cuentas bancarias.
El IBAN se compone de una serie de letras y números que identifican una cuenta determinada en una entidad financiera; es decir, a cada cuenta le corresponde un único IBAN y a través de este código se identifican el país, la entidad, la oficina y la cuenta. También hay unos dígitos (números) de control de la cuenta.
En caso de que una cuenta esté abierta a nombre de dos o más personas, la cuenta puede ser:
Las cuentas suelen tener costes por los servicios de mantenimiento y administración. Además, puede haber otro tipo de gastos por servicios asociados a la cuenta, como por ejemplo por realizar transferencias, por usar la banca online, por ingresar dinero en la oficina…
En general, las entidades ofrecen mejores condiciones a aquellos clientes con los que hay mayor relación (vinculación). Muchas entidades no cobran estos costes si se cumplen una serie de condiciones, por ejemplo si se domicilia la nómina por un importe mínimo.
El extracto es el documento que te envía tu banco y que recoge todos los movimientos de tu cuenta bancaria. Antes, las entidades lo enviaban por correo postal, pero cada vez más las personas usan la banca online y consultan sus movimientos en la web del banco. En el extracto aparecen el IBAN y el número de cuenta con el nombre del titular.
Los abonos del banco representan ingresos o aumentos de saldo (por ejemplo, el ingreso de la nómina) y los cargos del banco son pagos o salidas de dinero (por ejemplo, el pago de la factura de la luz o una compra con tarjeta).
El saldo de una cuenta es la diferencia entre los movimientos de entradas de dinero registrados y los movimientos de salidas de dinero registrados.
El saldo disponible es el importe en la cuenta que puede utilizarse libremente. Cabe recordar que el saldo y el saldo disponible pueden no coincidir si hay alguna orden de pago que ha sido cursada, pero aún no se ha cobrado efectivamente.
Para sacar dinero de una cuenta corriente o hacer un pago, debes disponer de dinero suficiente.
Los números rojos de la cuenta se producen cuando se realiza una retirada o un pago de dinero sin que haya saldo suficiente en la cuenta. Por ejemplo, si en la cuenta tienes 50 euros y te llega un recibo de la luz de 60 euros, si la cuenta lo permite tendrás un saldo negativo de 10 euros. Si la cuenta permite estos saldos, también podrás sacar dinero del cajero hasta un importe fijado por el banco.
No todas las cuentas permiten estar en números rojos. Hay cuentas que no lo permiten y, en caso de que pase un recibo y no haya saldo en la cuenta, el banco devolverá el recibo sin pagarlo.
Hay que tener en cuenta que el coste de tener un saldo negativo puede ser significativo, porque el banco cobra intereses por ello (el tipo de interés está legalmente limitado para los consumidores) y, además, cobra un coste.
Es recomendable no caer en estas situaciones para evitar los costes asociados, porque quiere decir que tenemos un buen comportamiento financiero y esto nos ayudará si en algún momento queremos pedir un préstamo al banco.
Cada entidad puede solicitar información diferente para abrir una cuenta, pero en general todas pedirán el DNI o el NIE. Es importante saber que la entidad puede rechazar la solicitud de apertura de la cuenta.
Hay que recordar que la información de los movimientos de la cuenta representa una información imprescindible para elaborar o controlar el presupuesto familiar. Muchas entidades ofrecen en la web del banco la posibilidad de realizar un seguimiento de las finanzas personales.
En definitiva, todos debemos conocer las características y las particularidades de las cuentas bancarias, así como las posibilidades que nos ofrecen a la hora de operar con ellas. Una buena información nos permitirá sacar el máximo provecho de este instrumento financiero, que está al alcance de todos.