El partido de Albert Rivera ha arrasado en las urnas como la opción alternativa al independentismo, pero el bloque independentista sigue conservando la mayoría absoluta (68 escaños), y es que la suma de Junts per Catalunya, ERC y la CUP es de 70 escaños, mientras que el bloque constitucionalista formado por Ciudadanos (37), el PSC (17) y el PP (3), suma 57 escaños. Ni siquiera sumando los 8 escaños de los 'comunes' conseguirían superar esa 'barrera'.
Inés Arrimadas aspira a convertirse en presidenta de la Generalitat, pero se encontrará en frente a las fuerzas independentistas que sí tienen los escaños necesarios para lograr investir a un candidato.
El bloque constitucionalista apenas ha mejorado sus resultados respecto al 2015, y es que de poco sirve el auge de la formación 'naranja' ante la debacle del PP, que pierde 7 escaños y un PSC que se mantiene y suma un representante.
Los independentistas, que sumaron fuerzas de cara a las urnas en 2015, logrando 62 escaños, han conseguido más apoyos por separado, y en esta ocasión ha sido la formación liderada por Carles Puigdemont la que se ha impuesto con 34 escaños, frente a los 32 de la ERC de Oriol Junqueras. Sin embargo también han sufrido un descalabro en sus 'huestes' y es que la CUP se queda con 4 escaños, 6 menos que en 2015, quedando relegado a un papel casi irrelevante.