Cartas al director

Los anuncios de Durex

Pedro Moreno Navarro

Viernes 03 de noviembre de 2017

Estos anuncios deben de salir de las franjas horarias en las que los niños son unos espectadores más.

Los niños deben estar férreamente protegidos ante los contenidos inadecuados, y los contenidos de estos anuncios lo son, son inadecuados, perniciosos, propensos a potenciar un interés y una curiosidad en los niños –que existen instintivamente-, fuera completamente de lugar.

No es adecuado provocar que un niño de cinco o más años nos pida que se le explique qué es un preservativo o qué es un gel potenciador del placer según oye. Inadmisible.

Estos anuncios tienen presencia en la radio a horas en que muchos niños están desayunando o a punto de presenciar en familia un telediario; o en las pausas publicitarias de películas emitidas en horas tradicionales de sesiones infantiles, películas para todos los públicos teóricamente.

También habría mucho que decir de escenas, más que eróticas, que se ven en tantas películas que se emiten a esas horas, e incluso a horas tempranas de la noche, anuncios de colonias arto procaces, etc.

La protección de los niños pasa por no aceptar ningún tipo de ligerezas. En los medicamentos y productos químicos se advierte: “mantener fuera del alcance de los niños”. Y el daño de la permisividad sexual es más difícil de entender para un niño que el peligro de un veneno.

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