Pero no todo es positivo. Aunque parezca extraño, hay personas que renuncian a ir a ciertos lugares por los trámites que suponen, y es que no todo es moverse libremente como ha permitido el espacio Schengen, del que forman parte más de una veintena de países.
A los trámites hay que sumar otros preparativos como hacer la maleta, los posibles retrasos, el desfase horario o jet lag o las colas. Nada que no se puede mitigar con planificación y paciencia pero, si eres de los que no tienen ni lo uno ni lo otro, piénsalo para según qué destinos.
Canadá, el paraíso invernal
Canadá es un país inmenso con lugares increíbles. Sus fronteras encierran maravillas naturales que están altamente recomendadas, como sucede con la Bahía de Fundy, que se llena y se vacía dos veces al día, por la inusual actividad de las mareas de hasta 21 metros. Es capaz de dejar a todo un puerto sin agua.
El Lago Kliluk conocido como el lago manchado, sus Montañas Rocosas, el Gran Cañon del Nahanni o el Parque Nacional Gros Morne son más enclaves del amplio patrimonio canadiense.
Sin embargo, para admirar toda esa belleza y hay que completar los trámites de rigor. Superarlos con éxito puede pasar por contar con una agencia como Canada eTA, que ofrece asistencia electrónica para obtener autorización del viaje. Y es que desde el año pasado, la ciudadanía que no necesita visa para viajar a Canadá, además de quienes son residentes legales permanentes en Estados Unidos (caso de muchos mexicanos) deben obtener la autorización eTA.
Los requisitos no son los mismos si se va a participar en un programa Working Holiday, si se va disfruta de una beca o si se pretende obtener la ciudadanía y la residencia permanente. Por eso, conviene preguntar en una entidad especializada.
También es recomendable hacerse con un seguro médico privado antes de viajar al país.
Estados Unidos como destino obligatorio
¿Quién no ha soñado pasar unos días sin dejar de mirar un cielo cortado por majestuosos rascacielos en Nueva York?, ¿caminar por el White River National Forest o sobre el Gran Cañón del Colorado?, ¿pasar una noche en vela deslumbrado por las luces de colores en Las Vegas? Estados Unidos tiene muchísimo que ofrecer, y en su corazón de viajero, cualquier sueña con ir a explorar uno de sus rincones.
La página del Ministerio de Asuntos y Exteriores y Cooperación (que debería ser obligatorio consultar antes de salir del país), recuerda que no hay restricciones específicas para viajar a EEUU, pero que deberán llevar el pasaporte y que hay que someterse al programa US-VISIT del Departamento de Seguridad Interna. Consiste en la toma de una fotografía y recogida de huellas dactilares para quienes no sea obligatorio llevar visado (caso de los ciudadanos españoles).
En este último caso, también se necesita una autorización previa (ESTA), un formulario que se puede completar online. Es válida por un periodo de dos años, aunque la estancia máxima permitida es de 90 días. La recomendación es solicitarla cuanto antes, porque la solicitud se tiene que presentar no menso de 72 ahora antes del viaje.
China, ¿solo para tránsito?
Pekín, Chengdu, Xi’an, la Gran Muralla, Shanghái, Hong Kong… Da la sensación de que no bastaría una sola vida para admirar lo mucho que China tiene que ofrecer. Eso sí, la organización del viaje también requiere de papeleo.
De hecho, y al contrario de lo que sucede con los destinos anteriores, donde solo se necesita autorización, para ir a China sí se necesita conseguir un visado. Es mejor hacerlo con tiempo, porque aunque no suela tardar más de una semana en ser expedido, es preferible no arriesgar. Se puede solicitar en la embajada en Madrid o en el consulado de Barcelona un mes antes del viaje, y cuesta algo menos de 130 euros.
Cuestión aparte es que se vaya a pedir un permiso de tránsito, algo muy habitual para las personas que optan por el Transiberiano. Si se prevé una estancia menor de 72 horas no se necesita visado, pero sí hay que presentar la solicitud de tránsito con antelación en la compañía área correspondiente.