Al grito de "ladrones" y con pancartas con lema como "fuera" o "tu botín, mi crisis", unas mil personas han participado en una cacerolada frente a Génova 13, la sede del Partido Popular, para protestar contra la corrupción que ha vuelto a aflorar con fuerza en las filas populares. Entre los participantes, el delegado de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, Eduardo Garzón, hermano del líder de IU, la concejala de Ahora Madrid Montserrat Galcerán, el eurodiputado por Podemos Miguel Urbán o los diputados autonómicos de la formación morada Hugo Martínez Abarca y Pablo Padilla.
Bajo el lema 'Que se disuelvan y entreguen la pasta. El PP no es un partido, es una banda', la convocatoria comenzó a difundirse este pasado martes a través de las redes sociales, contando con el apoyo de dirigentes de Podemos e Izquierda Unida. La 'cacelorada' no tiene organizador conocido, y tampoco ha sido comunicada a la Delegación del Gobierno de Madrid, por lo que los asistentes podrían ser multados por la Policía.
La sanción administrativa por acudir a este tipo de concentraciones no autorizadas, siempre y cuando superen los 20 participantes, suele ser de unos 600 euros. Según han indicado fuentes de la Delegación del Gobierno, en este caso, como en los similares, los agentes procederán a la filiación de los manifestantes, que pasarán la respectiva propuesta a la Delegación.
Además, la reformada Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como 'Ley Mordaza' abre la mano a sanciones más importantes dependiendo lo que ocurra. Así, sería una infracción grave, sancionada entre 600 y 30.000 euros la negativa a la disolución de reuniones y manifestaciones en lugares de tránsito público ordenada por la autoridad competente cuando concurran supuestos como la falta de comunicación a la Delegación del Gobierno, como este es el caso.
Otras caceroladas
En 2013, cuando estalló el 'caso Bárcenas' y salieron a la luz los supuestos sobresueldos en la cúpula del partido, las redes sociales de internet también fueron utilizadas para convocar protestas similares frente a la sede del PP.
En aquellas ocasiones, con Cristina Cifuentes al frente de la Delegación del Gobierno de Madrid, un amplio dispositivo cortó al tráfico y restringió el acceso en toda la calle Génova y aledaños para impedir que los manifestantes se aproximaran al número 13 donde los populares tienen su sede nacional.
La 'cacerolada', una forma de protesta que se popularizó en Argentina y donde los manifestantes muestran su descontento haciendo ruido, también ha sido utilizada por colectivos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) frente a la sede del Partido Popular, como sucedió el año pasado, cuando el PP rechazó la ley de emergencia habitacional y cortes de suministros aprobada en el Parlament de Cataluña.