Rato se habría beneficiado de una sociedad articulada para el “blanqueo de capitales” entre 1998 y 2013, años en los que ocupó responsabilidades del más alto nivel nacional e internacional como vicepresidente y ministro de Economía primero y como director gerente del Fondo Monetario Internacional, después.
Según el informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) citado por El Mundo, Rato habría facturado más de 30 millones de euros a través de la empresa Cor Comunicación –definida como una sociedad opaca por la Oficina Nacional de Investigación del Fraude- que se dedicaba a realizar campañas de publicidad para empresas privatizadas durante el tiempo que estuvo en Moncloa.
Además, cinco empresas de la familia Rato habrían facturado 82 millones entre 1998 y 2004 a 9 compañías privatizadas durante su etapa como vicepresidente a pesar de no recibir contraprestación alguna.
“Rato, en su condición de autoridad, se habría enriquecido ilícitamente y a través de distintas empresas bajo su dominio, relacionándose esa licitud con el ejercicio de un cargo público”, concluyen los agentes de la UCO en su informe.