Las huelgas en la empresa afectaron a los entre 3.000 y 3.500 viajeros que la compañía transporta durante un fin de semana normal y a los más de 10.000 que suelen optar por su servicio en un puente. Durante los periodos de huelga, AutoRes sólo ha garantizado el 25 por ciento de sus servicios habituales, aquellos fijados en la tabla de servicios mínimos establecida por el Ministerio de Fomento para el conflicto. Según la empresa, sus clientes no se han visto directamente afectados por los paros, dado que sólo ha comercializado los billetes incluidos en estos servicios mínimos.
Con esta huelga, el comité de empresa de AutoRes pretendía denunciar que la empresa no ha mantenido las condiciones laborales de los trabajadores tras su traslado desde la estación Conde de Casal a la Estación Sur de Madrid, y la "situación de presión que sufre la plantilla por parte de la dirección". En concreto, demandan un mayor número de trabajadores para venta de billetes en taquilla y mejores dotaciones para los tiempos de descanso. La dirección de AutoRes, por su parte, lamenta "la falta de voluntad" del comité de empresa para solucionar el conflicto.
Según asegura, ha realizado un "esfuerzo importante" en el impulso de la negociación, con lo que estima que la convocatoria ha sido "desproporcionada y sin sentido".