Opinión

Renovar el DNI

Sara Medialdea | Lunes 05 de noviembre de 2007
¿Es la nuestra una sociedad moderna, del siglo XXI, que cabalga a lomos de la modernidad y se deja mecer por la bonanza económica y el progreso? ¿O estamos más cerca de lo que pensamos de esas tan denostadas “repúblicas bananeras” que nos parecen tan lejanas? Hagan la prueba: un trámite tan sencillo como renovarse el DNI lleva aparejada una sorpresa mayúscula. Nada de acercarse a la comisaría, esperar turno, entregar fotos y pagar derechos. No, no, eso sería normal, correcto, funcional y ordenado. Y aquí, ya se sabe, nos gusta hacer las cosas de otra manera.

De entrada, se ha decidido cambiar el carné tradicional por uno electrónico, pero su implantación no se acompaña de medidas de apoyo –humanas y materiales- necesarias para que el cambio no suponga un problema. Así, el confiado ciudadano que se va a la comisaría tempranito, a la hora que abren, se encuentra con la sorpresa de que hay cientos de personas haciendo cola para conseguir alguno de los números –30, 60, según el centro- que se entregan al filo de la mañana. El que no lo consigue, ya sabe, debe aplicarse la máxima del siglo XIX pero que parece pensada para ayer mismo: “Vuelva usted mañana”. Y a poder ser, más tremprano. Dicen los que hacen fila que han llegado a las cinco de la madrugada, a las cuatro y media… y allí están, a pie firme, termo en mano, aguantando estoicos a que salga el funcionario y reparta los papelitos de turno del día.

¿Y porqué no se abre por la tarde? Algunas comisarías lo hacen, pero no todas. Las razones, ignotas. ¿Y porqué no habilitan más lugares donde renovarse el carné? Otra incógnita. ¿Y porqué en algunas comisarías te indican, con un cartel, que lleves el precio exacto de la renovación? ¿Tan difícil es dotarse de cambio, como hacen en los comercios? ¿O cobrarlo con tarjeta de crédito, aprovechando las virtudes de las nuevas tecnologías, que ya se utilizan por cierto para el nuevo DNI de marras?
Más preguntas: ¿Y porqué no se dispone de más personal para este trámite, visto que la situación de las colas lleva meses produciéndose? ¿No se realizan contrataciones temporales en Hacienda, por ejemplo, cuando se inicia la campaña de la renta? ¿Es civilizado, europeo y moderno tratar así a la ciudadanía? Estamos en noviembre; auguro que aún habrá de soportarse esta situación algún tiempo. Pero ya verán cómo, a medida que se acerque la fecha electoral, alguien hace algo para evitar el espectáculo.

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