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Niños con demasiados regalos: 5 consecuencias y 5 ideas para solucionarlo

(Foto: MDO).
MDO | Miércoles 11 de enero de 2017

Durante las fiestas navideñas hemos podido observar cómo en muchas familias los niños amontonan gran cantidad de regalos, que en muchas ocasiones no van a utilizar o que ni siquiera necesitan. A veces somos los propios padres que, en nuestro afán de verles felices o compensar el poco tiempo que podemos pasar con ellos, queremos darles todo lo que quieren. Otras veces se unen familiares y amigos, que deciden hacer un regalo cada uno de ellos, en muchas ocasiones sin consultar a los padres acerca de su opinión. A veces nuestros psicólogos especializados en el área infantil comentan este tema con los padres de nuestros pacientes.



Si lo pensamos con detenimiento hacer un regalo a un niño tiene más influencia sobre su educación de lo que pueda parecernos a simple vista. Por ello, es importante que dediquemos tiempo a pensar y planificar de forma razonada, al igual que tenemos claro que hay que hacerlo en otras áreas, los regalos que queremos que reciban nuestros hijos. Estas reflexiones también pueden ser útiles si tenemos niños cerca (sobrinos, hijos de amigos, etc.) y estamos pensando en hacerles algún regalo.

Consecuencias cuando los niños reciben demasiados regalos

Vamos a analizar 5 consecuencias que pueden tener lugar cuando un niño o una niña reciben demasiados regalos:

Exceso de estimulación

Cuando los niños reciben montañas de regalos se ven sobrecargados de estímulos, más de los que pueden manejar. Este exceso de estimulación a veces les dificulta centrarse en uno solo, les lleva a cambiar constantemente de actividad sin concentrarse en ninguna el tiempo suficiente. También puede que acaben por no valorar lo que tienen, y es que han recibido tantos regalos que ninguno es lo suficientemente valioso para ellos; esto puede resultar en una dificultad para experimentar placer. Incluso puede que acaben aburriéndose con facilidad y no sepan qué hacer cuando esto sucede; dado que están habituados a tener demasiados estímulos, cuando no los tienen experimentan esta sensación.

Baja tolerancia a la frustración

Recibir todo lo que queremos de inmediato hace que no experimentemos frustración. Parece que de esta forma les estamos protegiendo. Sin embargo, más bien les estamos impidiendo un aprendizaje que es esencial para la vida. Les enseñamos que siempre van a conseguir todo lo que quieren de forma inmediata, impidiéndoles que aprendan a esperar, a tolerar esa molestia que implica no conseguir lo que queremos (algo muy necesario para que aprendan a persistir en sus metas). Cuando esto suceda, experimentarán emociones muy negativas que no sabrán manejar.

No aprenden la importancia del esfuerzo

Al recibir tantos regalos gratuitamente entienden que pueden conseguir todo sin esforzarse, de forma que hacemos más difícil el desarrollo de habilidades de autocontrol y la motivación por conseguir sus propios logros.

Supone un impedimento al desarrollo de habilidades cognitivas como la creatividad

Los niños que reciben exceso de juguetes en cierto sentido acaban por acomodarse, no tienen que esforzarse para conseguir entretenimiento. Experimentar aburrimiento en cambio favorece el desarrollo de aptitudes como la creatividad, la imaginación y la fantasía.

Favorecemos que los niños acaben valorando en exceso los obsequios materiales.

Ideas para "organizar" los regalos para los niños

Veamos algunas ideas sobre cómo organizar los regalos que nos pueden ayudar a resolver estos problemas:

Los regalos se dan en ocasiones especiales

En la medida de lo posible, tratar de limitar los regalos (cumpleaños, Navidad, premios por su esfuerzo, etc).

No pasarnos en cantidad

Decidir cuántos regalos van a recibir los hijos y hablarlo con el entorno (por ejemplo, en Navidad hacer dos regalos, uno los padres y otro el resto de la familia; un solo regalo entre todos por su cumpleaños, etc).

Las cosas útiles o necesarias también son un regalo

Ropa, material escolar, etc. No son gratuitas, a nosotros nos suponen un esfuerzo, y debemos enseñarles a valorarlo.

Ocasionalmente regalar algo muy deseado

Escuchar a los hijos sobre aquello que realmente desean y elegir una ocasión especial para regalarlo. De esta forma les enseñamos a desear, esperar y vivir con ilusión.

No todos los regalos son materiales

Premiarles con nuestro tiempo, hacerles ver que pasar tiempo en familia y con los seres queridos también es un regalo.

Autora: Drissa Delkader Palacios, equipo de psicólogos Madrid de Psicomaster