Irene Montero, que parece tener incontinencia verbal de origen juvenil, dice algo más grave: acusa a las “momias que ahora mandan en el PSOE” de no gustarles la democracia. Bien es sabido, aunque algunos no se enteren, que esas “momias” fueron, y son, parte fundamental de la democracia en este país. A ellos les debemos el estado de democracia que gozamos, y que permite a Irene Montero estar en política y poder opinar, incluso desvariar en la opinión, libremente.
Después de que el PSOE decidiera ayer abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy. y permitir así que haya gobierno en España, Podemos se va a tirar al monte de los votos perdidos del PSOE por su flanco izquierdo; va a hacer de la calle su lugar de batalla ideológica, volverá a las andadas que le dieron alas para estar en las instituciones. Ya verán como esto ocurre más pronto que tarde.
Por cierto, Madrid fue ayer de nuevo reunión y paso de ganado, de rebaños, de trashumancia. En Cibeles, frente al Ayuntamiento, vimos muchas ovejas revoltosas y corderos silenciosos. Y la estampa no me sonaba novedosa.