Los pastores vienen realizando el mismo proceso desde hace más de 600 años, pero la manera tradicional se había perdido y no se recuperó hasta los años 90, cuando la asociación Trashumancia y Naturaleza lo reimpulsó. Sin embargo, en los últimos cinco años, el traslado hasta Madrid se había realizado en camiones, algo que causaba cierto rechazo en los impulsores de la fiesta, dado que hacía que se perdiese el objetivo de la misma. Este año se ha recuperado esa intención, la de dar uso ganadero a las vías pecuarias.
El viaje anual arrancó el pasado domingo 16 de octubre, cuando los pastores y sus rebaños salieron de El Espinar (Segovia), un municipio situado a los pies de la Sierra de Guadarrama. Tras cinco días de camino, las ovejas han llegado este jueves a las puertas de Madrid, donde entrarán en la tarde del viernes. Después de pasar dos días en la Casa de Campo, realizarán el tradicional paseo por las calles de la capital durante la jornada del domingo, en la que se pasearán por lugares tan conocidos como la calle Mayor o la Puerta del Sol.
Este año, además, no continuarán su viaje hacia Toledo o Extremadura después del fin de semana, sino que se quedarán en la zona de Colmenarejo, donde se les ha ofrecido un terreno para que los animales puedan pastar.
Las vías pecuarias que este evento busca popularizar y proteger ocupan 1/50 parte de España, con un total de 125.000 kilómetros de longitud y una extensión de 400.000 hectáreas de terreno público.