Sandra Aguilar, Laura Quevedo y Eva Calvo con las medallas ganadas en Río.
(Foto: Juegos Olímpicos).
Tras la clausura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro este domingo, llegaba la hora de sacar conclusiones. Con los últimos dos bronces (del equipo masculino de baloncesto y de Carlos Coloma) aún resonando, tocaba evaluar unas olimpiadas que, pese a las sensaciones de la primera semana, han sido muy positivos en lo deportivo: la delegación española ha igualado el registro de medallas de Londres (17) pero logrando más oros (7), siendo ésta la segunda mejor marca de la historia del país en unos Juegos Olímpicos. De las 17 medallas, tres perseas llegan de manos de tres madrileñas: Eva Calvo, Laura Quevedo y Sandra Aguilar.
Eva Calvo entró por primera vez a un gimnasio de taekwondo a los 15 años. Diez años después, a parte de estudiar Matemáticas e Ingeniería Informática, se ha colgado dos
medallas mundiales, un
Campeonato de Europa y una
medalla olímpica. La leganense ha cumplido las expectativas que se tenían de ella en sus primeros Juegos Olímpicos ganando una plata luchada y merecida a partes iguales: en octavos y en cuartos ha tenido que remontar marcadores adversos; en semifinales ganó en el punto de oro tras empatar a cero y en la final, la leganense perdió contra la favorita, la británica
Jade Jones, por 16-7.
Con tan solo 20 años,
Laura Quevedo ya ha conseguido entrar en la historia del
baloncesto femenino español. A las féminas del básket sólo les quedaba ganar una medalla olímpica tras conseguir 10 medallas, entre
Mundiales y
Europeos, en los últimos 15 años. Hace dos años, Quevedo, natural de Coslada, dejaba Madrid y se iba a Miami a conquistar el sueño americano jugando al básket. Medio año después regresaba a su país por las "promesas incumplidas" de su antiguo club. No pudo conquistar América del Norte pero, tras los
Juegos Olímpicos de Río en los que vuelve con una plata colgada del cuello,
Laura Quevedo ya puede decir que sí ha conquistado América del Sur.
Han tenido que pasar 20 años y cinco
Juegos Olímpicos para que las sonrisas de las chicas de
Gimnasia Rítmica volvieran a brillar encima de un podio olímpico.
Sandra Aguilar, nacida en
Pinto, tenía cuatro años cuando se celebraron los Juegos de Atlanta '96 (España le ganó el oro a Rusia). Actualmente, con 24, puede colgar en su habitación la persea olímpica. El combinado de Gimnasia Rítmica completó unos ejercicios con una perfecta ejecución que le valieron la plata por detrás de la todopoderosa Rusia con una puntuación de
35,766. La bicampeona del mundo en
Kiev 2013 y
Esmirna 2014 ya presagiaba el buen resultado: "Creo que podemos conseguir muchos triunfos", declaraba antes del comienzo de los Juegos.