Tras ganar en cuartos de final con solvencia a la surcoreana Ji Hyung Sung, Marín -número uno del mundo- se impuso este jueves a una rival muy complicada que le ha puesto las cosas difíciles en el segundo set.
Los precedentes favorecían a la jugadora china, que había vencido tres veces a la española y solo fue derrotada en dos ocasiones. No obstante, la valiente onubense se mostró muy segura dominando la red y llevando la iniciativa en muchas facetas del partido.
Ahora, la jugadora andaluza espera rival en la final de bádminton femenina acudiendo a la cita sin perder un solo set en ninguno de los cuatro partidos que ha disputado. Su rival saldrá del encuentro entre la japonesa Nozomi Okuhara y la hindú Sindhu Pusarla.