Con un presupuesto de dos millones de euros, la obra de la M-45 es una de las principales actuaciones que se llevarán a cabo en la Comunidad de Madrid durante este verano en materia de conservación de carreteras, junto con las recientemente iniciadas de eliminación de tramos de concentración de accidentes (TCA) y la supresión de barreras para motoristas.
La M-45 cuenta con una longitud total de 36,8 kilómetros y es la carretera regional con mayor intensidad media de vehículos de la comunidad. "El firme tiene ya una antigüedad de 12 años y, por tanto, presenta zonas con el pavimento envejecido y tramos con fisuras" ha explicado el consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Pedro Rollán, durante su visita este lunes por la mañana a los trabajos que se están realizando es esta vía de circunvalación.
Rollán también ha apuntado que "el objetivo es dotar de mayor seguridad a los 2.600 kilómetros de carreteras con que cuenta la Comunidad de Madrid y reducir la mortalidad, que en los últimos diez años se ha bajado en un 70 por ciento".