CCOO denuncia que el 37% de las camas hospitalarias son privadas
MDO/E.P. | Miércoles 20 de diciembre de 2006
El portavoz socialista en Sanidad, Lucas Fernández, señaló este miércoles que más de 650 madrileños esperan en los pasillos de los hospitales a ser atendidos. El diputado, que alabó el enorme esfuerzo que están realizando los profesionales sanitarios para acabar con este colapso, prevé que la situación pueda empeorar en los próximos días por las vacaciones navideñas del personal sanitario y porque aún no se ha registrado el brote de gripe provocado por las bajas temperaturas.
"Lamela sabe que todos los años se produce esta situación, pero aun conociéndolo no es capaz de encontrar una solución al problema. Es la crónica de una profunda y repetida ineficacia de este consejero", calificó Fernández. La diputada regional y candidata a la alcaldía de Móstoles visitó el lunes el hospital de este municipio y, según aseguró, pudo contabilizar a 35 pacientes que estaban siendo atendidos en sillones de los pasillos. "Esta situación de caos y colapso de las urgencias hospitalarias se ha repetido en los hospitales madrileños durante la jornada del martes", afirma el PSOE.
Según aseguran, han llegado a contabilizar más de 650 personas que esperaban en los pasillos a ser atendidas por los médicos de urgencias, que junto con el resto del personal sanitario, son, a juicio de Lucas Fernández, los que realmente están luchando por solucionar un problema que sólo es atribuible a la "profunda y reiterada ineficacia del consejero Lamela por solucionar un problema que sabe o debería saber que se va a producir por estas fechas". Pero para el portavoz socialista, "lo que viene es todavía peor", porque se aproximan las vacaciones navideñas -y por tanto se reduce el número de profesionales sanitarios que están de guardia en las urgencias hospitalarias- y porque "no se ha producido el pico de gripe que suele se habitual en estas fechas", explicó.
Fernández hace responsable a Lamela de no saber solucionar este problema. Y recordó que el consejero de Sanidad presentó hace pocas semanas un plan sanitario invernal, "que no ha servido para nada". Y concluyó: "los socialistas estamos realmente preocupados por el deterioro por la sanidad pública y por la imprevisión y falta de eficacia del Gobierno del PP, porque las primeras víctimas de esta política nefasta son los ciudadanos".
37 por ciento de las camas son privadas
Por otro lado, CC.OO. denunció que el 37 por ciento de las camas hospitalarias existentes en la Comunidad de Madrid son de titularidad privada, un sector que en los últimos diez años viene beneficiándose de un progresivo trasvase de fondos públicos a través de conciertos, según revela un estudio realizado por el sindicato sobre la situación de la sanidad en la región durante 2006. Según dicho informe, los hospitales privados tiene menos personal de todas las categorías que los públicos (1,56 frente a 3,64 profesionales por cama) e índices más bajos de estancia media de paciente ingresado (8,65 frente 9,28 días).
Los centros públicos reciben más ingresos urgentes (60 por ciento, mientras que los privados copan el 24,35 por ciento), aunque el número de intervenciones quirúrgicas por quirófano y día es similar entre ambos regímenes (2,8 versus 2,9). Con todo, los privados suelen hacer operaciones menos complejas. Según dicho informe, las ratios de camas por cada 1.000 habitantes no han parado de descender, pese al gran incremento poblacional experimentado en la región, situándose en 3,48, frente a la media nacional de 3,58.
Otro aspecto analizado por CC.OO. es la situación de los profesionales sanitarios del sistema público de la Comunidad de Madrid, que, según el sindicato, es "de las más insatisfactorias y peor retribuidas de la mayoría de comunidades autónomas". En este punto, se advierte que "una pequeña parte" del personal que trabaja para el sector privado tiene "elevadísimas retribuciones, siendo estos en gran medida los que parasitan los centros hospitalarios públicos", si bien "la gran mayoría trabaja para compañías con salarios y condiciones laborales peores que las que ofrece el sistema público en general", un diagnóstico que es extensible también a la Atención Primaria a través de las mutuas y colaboradoras.