Eximente por enagenación
De esta manera, los integrantes del tribunal descartaron así la petición de García Montes para que se aplicara a su cliente la eximente completa o incompleta por enajenación mental motivada por su drogadicción. También rechazan que se le tengan en cuenta las atenuantes de confesión, colaboración y dilaciones indebidas por la lentitud del proceso.
Igualmente, el jurado determinó que en el asesinato se da la circunstancia agravante de alevosía, a la vista de que la joven, de apenas 45 kilos y unos 1,65 de altura, tuvo la oportunidad de defenderse de su agresor.
Tampoco dieron validez a la versión del propio Gabriel, quien manifestó en la comisaría, en la instrucción de la causa y en la vista oral que llevaba consumiendo cocaína y alcohol desde 24 horas antes de cometer el crimen.
Petición fiscal
El asesino de Alba se enfrenta ahora a una petición fiscal de 20 años de prisión por un delito de asesinato, con la agravante de alevosía, y por otro de robo con violencia. En la última sesión del juicio, la fiscal Patricia Fernández expuso que Gabriel "sabía perfectamente lo que hacía porque escondió las pruebas, el arma homicida y a sí mismo".
Por su parte, las acusaciones particulares, que representan a los padres de Alba, Ana María y Gregorio, reclaman al tribunal una condena de 25 años de prisión por un delito de asesinato y otro de robo con intimidación, con la agravante de abuso de superioridad.
Pese a que al inicio de la vista oral Gabriel aseguró que no recordaba nada de los hechos, el último día manifestó: "Siento mucho lo que sucedió. Ahora soy otra persona. Estoy muy arrepentido y quiero pedir perdón. Y no deseo a nadie pasar este rato". Palabras que no fueron bien recibidas por la familia de la joven, que le tachó de "sinvergüenza".