¿Es posible cambiar nuestro modo de vida para cuidar más el planeta? No es necesario ser optimistas para responder a esta cuestión. Realmente es posible y además, ese cambio de actitud y compromiso con el entorno, mejorará la supervivencia de la flora y la fauna y también de la humanidad. Un mensaje que se recuerda cada 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, desde 1973.
El Día Mundial del Medio Ambiente es un vínculo por medio del cual la Organización de Naciones Unidas (ONU) sensibiliza a la población en relación a temas ambientales para que se convierta en un agente activo del desarrollo sustentable. Pero, ¿cómo conseguir que todos tomen conciencia de un tema tan serio como es el cuidado del planeta? Diversos agentes y organizaciones ponen su semilla para que en el futuro, esa conciencia florezca. Así, en este día mundial, se realizan múltiples actividades comoconcentraciones, charlas en colegios y escuelas, plantaciones de árboles, campañas de reciclaje, mesas redondas y exhibiciones fotográficas. Incluso en algunos países, esta celebración es una oportunidad de firmar convenios internacionales. Una amplia programación que año tras año ha mostrado que la preocupación ambiental crece entre la población. Una biodiversidad que el Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU, suscrito en lacumbre de Río de Janeiro de 1992, establece como una responsabilidad de todos para poder mantener la variedad biológica del planeta.
Los datos del último Eurobarómetro sobre Cambio Climático del 2015 reflejan un incremento de interés por parte de la ciudadanía europea con respecto a la conservación del medioambiente y la preservación de la biodiversidad. Además, ocho de cada diez ciudadanos europeos, según un estudio realizado por la empresa Kantar TNS a petición de la Comisión Europea, considera importante la conservación de la naturaleza. El cambio climático, según el Eurobarómetro, es el cuarto problema global después de la pobreza, el terrorismo y la situación económica. En este sentido, la forma en que tratemos los residuos influye en el calentamiento global. Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP PNUMA) concluye que el vertido, seguido por la incineración, son las actividades que provocan el mayor impacto sobre el clima dentro del sector.
A nivel nacional, durante 2015 se reciclaron 724.657 toneladas de residuos de envases de vidrio a través del contenedor verde, una media de 15,5 kg por habitante y 59 envases por persona. Ecovidrio, la entidad sin ánimo de lucro encargada del reciclado de vidrio en España, registró un incremento de la recogida selectiva del 4,4 por ciento, el mayor en los últimos siete años. En 2015 se instalaron 7.700 nuevos contenedores en calle (+4 por ciento) lo que convierte a España en uno de los países mejor contenerizados de Europa, con un iglú verde cada 230 habitantes. Estos resultados sitúan la tasa de reciclado alrededor del 70 por ciento en 2015, 10 puntos por encima de las exigencias de la Unión Europea y en línea con los países del entorno.
"El 78 por ciento de los españoles cree que el reciclado de vidrio hace avanzar a España tanto social como económicamente y el número de hogares comprometidos con el reciclaje ha crecido: 8 de cada 10 afirma reciclar vidrio siempre, explica Borja Martiarena, director de Marketing de Ecovidrio, sobre los últimos datos del estudio 'Usos y Actitudes de los Españoles frente al reciclado de vidrio' que la entidad publica cada seis meses. Estos datos ponen de manifiesto labuena actitud de la población para cuidar el planeta contribuyendo en esta labor al echar las botellas, frascos y tarros de vidrio al contenedor verde. "Los españoles tienen asociado que reciclar es bueno. Si a esto añadimos que también es materia obligatoria en colegios y que las nuevas generaciones lo tienen aprendido, todo eso hace que el reciclado vaya creciendo", apunta Martiarena.
Conclusiones similares a las mencionadas, en las que podemos comprobar que la preocupación ambiental ocupa los primeros puestos, el Barómetro del CIS de diciembre de 2015 indica que la mitad de los españoles considera que la defensa y la sostenibilidad es necesaria a pesar de su coste. Estos resultados señalan que hay un déficit de información ambiental (51,6 por ciento) aunque un 76,3 por ciento de las personas encuestadas ha oído hablar de la Conferencia de París sobre Cambio Climático. Indica también que el 77 por ciento de los encuestados utiliza habitualmente los contenedores de vidrio, cartón o pilas y el 70 por ciento asegura separar la basura doméstica según el tipo de residuo.
En este sentido, la puesta en marcha de políticas de comunicación y educación ambiental es de vital importancia. "Educación y sensibilización tienen que confluir para ir calando en la sociedad", asegura Borja Martiarena. "Si tienes cerca el contenedor es mucho más fácil reciclar. Cada español tiene un contenedor a 123 metros de su casa", añade.
El yihadismo es percibido, según Elcano, como la principal amenaza exterior de España pero el atentado del pasado 13 de noviembre en París ha aumentado todavía más la percepción de ese temor situando este asunto en la primera preocupación. "Cuando hicimos las encuestas coincidió con los atentados de París y eso está en la memoria de todos, lo que ha incluido en el resultado del barómetro", explica Carmen González, directora del Observatorio Imagen de España de Real Instituto Elcano.
Otras de las amenazas exteriores que señalan en el estudio son las decisiones de la UE sobre economía (13 por ciento), los refugiados (12 por ciento), el calentamiento global (11 por ciento), el narcotráfico (8 por ciento), Marruecos (7 por ciento), los problemas energéticos (6 por ciento), la influencia de China (6 por ciento), Gibraltar (5 por ciento) y Rusia (4 por ciento). La muestra indica también que los más jóvenes, los estudiantes, los desempleados y quienes se sitúan en la izquierda ideológica son las personas que mayor número de amenazas citan.
A su vez, la preocupación por la situación económica disminuye con la edad y aumenta con el nivel educativo, mientras que el terrorismo y el Estado Islámico se cita especialmente entre el segmento de la población que se encuentra entre los 30 y los 44 años. Por edades,el orden de prioridades se invierte. "Entre los más jóvenes la lucha contra el cambio climático se sitúa en primer lugar y es más importante que el terrorismo", detalla la directora. Por ideologías, es significativo que las personas que se sitúan en la izquierda ideológica creen que la mayor amenaza de España es la crisis económica y el cambio climático (15 por ciento), mientras que el sector más conservador de la población cita al terrorismo islamista y el Estado Islámico (92 por ciento). Unos datos, que como asegura Carmen González, ponen de manifiesto la alta conciencia de los ciudadanos con el medio ambiente. "Es más importante de los que pensamos", concluye.