La jornada se celebró con vistas al partido del Real Madrid y el Atlético en Milan, que tantas emociones pero también rivalidades ha despertado. Los alumnos estaban invitados a acudir con la camiseta de su equipo preferido, lo que dio lugar a un mosaico multicolor en el que participaron más de 2.000 niños. Mientras, en las aulas se enseñó a los niños a saber respetar las diferencias y que lo importante no es quién pierde o gana, sino que el ganador siempre es el deporte.