“Estoy muy cerca de Roma, en el Club de Campo de Castelgandolfo, una ciudad siempre muy relacionada con los Papas. En la región de Lazio que es un misterio a cada paso que das.
Un campo que se encuentra dentro de un cráter volcánico, donde el calor está más provocado por el sol que ahora tenemos. Con una vegetación tremenda. Estoy viendo viñedos, pinos, mimosas y jardines de rosas y un hermoso lago en el hoyo doce.
Es de reseñar su casa club, donde estuvo el Papa Alejándro VII. Estamos ante un campo muy técnico. Corto, de unos seis kilómetros que se puede recorrer con un carrito manual o eléctrico. Dieciocho hoyos, par 72, y donde, como he hecho yo, se pueden alquilar los palos.
Y en su gastronomía he comido unos macarrones a la carbonara espectaculares y una pizza con solo mozarella y lonchas de mortadela de Bolonia”