Según advierte un estudio reciente de la Organización Mundial para la Salud, OMS, los contaminantes hormonales son sustancias capaces de alterar el correcto funcionamiento del sistema hormonal provocando un grave riesgo sobre la salud de las personas y de la fauna silvestre. La exposición de la población a estos contaminantes presentes en el ambiente está relacionada con el incremento dediversas enfermedades y alteraciones en el desarrollo del sistema neurológico.
Estos contaminantes se encuentran en alimentos, agua, envases, juguetes, textiles, cosméticos y plaguicidas entre otros numerosos artículos de consumo. De este modo, las administraciones públicas juegan un papel muy importante en la reducción de la exposición de la población y el medio ambiente a contaminantes hormonales y son responsables de garantizar la salud a través del desarrollo de diferentes planes y políticas así como garantizar que los servicios que presentan no exponen a la población a sustancias tóxicas.
Algunas de las medidas que propone Ecologistas en Acción son el mantenimiento de jardines y zonas verdes evitando usar determinados plaguicidas, el control de plagas y la desinfección de edificios, alternativas en cuanto a determinados alimentos empleados en comedores colectivos y en materiales de construcción empleados para obras públicas, ofrecer información y sensibilización ciudadana y profesional así como reducir hasta un 80 por ciento el uso del automóvil en desplazamientos cortos.
Finalmente, la guía recomienda a las administraciones que informen a los ciudadanos sobre las opciones que tienen a su disposición con el fin de reducir la exposición a tóxicos y recomienda la formación de los profesionales sobre qué riesgos plantean estos contaminantes hormonales y cómo prevenirlos.
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